sábado, 6 de enero de 2018

Deseos…




Los deseos los lanzamos al universo y el universo nos devuelve aquellos que nos benefician.


Deseo para todos…
Un año mágico como cada uno que hemos vivido y como todos los siguientes que nos queden por vivir.

Deseo…
Que sigamos adelante, disfrutando de cada instante, que aprendamos a separar el grano de la paja, que cuando nos lleguen momentos difíciles sepamos afrontarlos, aceptarlos y superarlos.

Deseo…
Que aprendamos a amarnos por encima de diferencias nimias, que las respetemos aceptándolas como algo enriquecedor  para seguir creciendo no como un freno en nuestra evolución.

Deseo…
Que tengamos salud y que si nos resentimos sepamos continuar con alegría, sin perder la esperanza.

Deseo…
Conservar amistades, descubrir nuevas sonrisas, saborear cada instante como si fuera el último.

Deseo…
Que nos atrevamos, que luchemos por aquello en lo que creemos, por las personas que amamos, por los sueños, por el hoy permanente.

Deseo...
Que no dejemos de ser agradecidos por lo grande y por lo pequeño, que consigamos encontrar ese lado más amable que todo tiene.

Deseo...
Que nos escuchemos, que regalemos nuestro tiempo, que sepamos ponernos en las botas del otro, sin comparaciones ni juicios.

Deseo…
Que se cumplan vuestros deseos!



jueves, 5 de octubre de 2017

Ciudadana del mundo...



El llegar a acuerdos depende de la voluntad, la coherencia y el respeto de los interlocutores


Me declaro ciudadana del mundo, sin fanatismos, respetando la dignidad de los seres humanos sean de donde sean,  demócrata convencida, no me gustan las decisiones unilaterales, no consigo entender cuando se pasa por encima de las leyes, ni nada que se efectúe por la fuerza.

Hay situaciones que creo, aunque nunca se puede decir de este agua no beberé, no voy a vivir,  por esto y por  mi manera de entender la vida y las relaciones, me siento afortunada...

Soy afortunada, creo en la igualdad y el derecho de las personas y como consecuencia condeno la violencia física y también la violencia verbal, esa que hiere en el alma y cuya huella es muy difícil que desaparezca.

Soy afortunada no odio, pero no me gustan aquellos, que con sus palabras, siembran odio y crean diferencias, fragmentando familias, amigos, sociedades, pueblos..,

Soy afortunada entiendo como imprescindible el respeto hacia las opiniones de los demás,
pero también exijo que se respeten de la misma  manera las mías.

Soy afortunada no prejuzgo, o por lo menos tengo la voluntad de no hacerlo, discriminando por ideas, lugar de nacimiento, idioma o religión, así  mismo no me gusta que me limiten, ni me encasillen.

Soy afortunada intento favorecer la convivencia, quitando barreras no creándolas,
 no estoy a favor de los grupos que se consideran únicos y exclusivos.

Soy afortunada enseño a mis hijos a  convivir con diferentes culturas, a nutrirse de distintos idiomas y tradiciones, 
por ello estoy en contra de no favorecer la integración y de la formación excluyente.

Soy afortunada ya que sigo siendo tolerante, aunque en ocasiones tenga que dejar de cuestionarme sucesos,
pero me revuelvo ante las vejaciones, los insultos y las humillaciones.

Soy afortunada porque antepongo lealtad, principios, y valores generales, al bienestar partidista, por ello detesto la deslealtad, y el menosprecio al valor ajeno.

Soy afortunada al preocuparme en buscar la información y no dejarme llevar por opiniones sesgadas e interesadas de tal modo me molesta que se convierta lo subjetivo en objetivo.

Soy afortunada, me duele lo que les duele a mis amigos aunque no esté de acuerdo o lo entienda, y me daña sentirlos lejos por creerse incomprendidos.

Soy afortunada identifico lo injusto, lo desproporcionado, la manipulación, y rechazo a quienes se aprovechan de las ilusiones de los otros.

Soy afortunada por creer que los sueños de hoy  pueden ser realidades de mañana , pero me estremezco ante quienes alimentan quimeras.

Soy afortunada por reflexionar y expresar en libertad pero me siento apenada por los que consideran que pensar diferente es una agresión y lo condenan rechazando a quien lo hace.

Soy afortunada creo en el diálogo, en la negociación pacífica, en las personas con voluntad, rechazo el conmigo o contra mi y a los que desean pasar a las historia ya sea por héroes o mártires.

Soy afortunada creo en la cordura y la coherencia pero me siento, hoy, impotente, rechazada y muy decepcionada ...
hoy me restan el privilegio de considerarme, a la vez que española y navarra, como parte de un todo al que pertenezco, catalana.

Por eso hoy, a pesar de ser afortunada, me siento muy vacía y muy triste...




lunes, 11 de septiembre de 2017

Recriminarse a uno mismo

A veces pensamos que está en nuestra mano solucionar lo que en verdad no depende de nosotros...

«No seas tan dura contigo misma» me dijo un querido amigo el otro día, y pensándolo bien tenía razón estaba juzgándome muy duramente.

Me sentía triste, me siento triste... me he dado cuenta de que me he pasado la vida intentando acercar posturas de unos y de otros,  desgastándome  yo para, al final, no conseguir nada...
Y es que no podemos solucionar la vida de los demás, cada uno toma sus propias decisiones movido por sus propias percepciones y por más que nos empeñemos no conseguiremos que coincidan con nuestros deseos, ni enfoques, algo que además de altamente improbable, sería poco saludable ya que no son nosotros...
y a pesar de que nuestros movimientos sean en pos de su felicidad tampoco es seguro, lo que a uno le produce satisfacción y felicidad no tiene porqué producirlo a otro, y en consecuencia lo que uno cree que es bueno para otro queda en interrogante que en verdad lo sea.

A veces intentamos pintar las cosas de manera que resulten más gratas a la vista de las personas que queremos y nos importan, para allanar caminos, acercar posturas y facilitar relaciones, y tal vez consigamos que superficialmente todo funcione, pero de una manera ficticia ya que el otro, generalmente, en su interior no cambia de idea, en algunas ocasiones, lo único que si hace es, pensando en ti a su vez,  regalarte lo que tu quieres recibir....y en otras ni siquiera se da cuenta de que la historia va con él... 

Un laberinto de idas y venidas...

Y tú sin ser consciente de que estás en ese laberinto, te tranquilizas a ti misma con una palmadita en tu espalda pensando que has conseguido algo, que tus esfuerzos han dado fruto...y te quedas en ese mundo que has creado, a tu medida, pero que no es real...
Y cuando ves que nada se soluciona , que la incomprensión permanece, que se malinterpretan tus intenciones, te preguntas el para qué de tanta lucha, incluso de tantas lágrimas, y te sientes impotente e inútil, y te cuestionas a ti misma juzgándote con rabia...

Y cuando consigues respirar profundamente, asomarte al balcón y mirar con distancia,  te das cuenta de que no puede uno culparse hoy por algo que hizo ayer, y cuyas consecuencias desconocía...y máxime cuando lo único que pretendía era construir en positivo...
que las decisiones de los demás son sus decisiones y por ello merecen un respeto, que cada uno se pone en su propio sitio y que hay muchas situaciones que no está en tu mano solucionar.

«El futuro sólo se adivina cuando uno llega al presente» 

Lo cierto es que cuando se está tranquilo con uno mismo, se ha de dejar fluir la vida, la propia y la de los demás y que cada una transcurra por el cauce que deba de hacerlo... 

Con intentar encauzar nuestro propio camino ya tenemos bastante, y no somos quienes para decidir lo que debe sentir o dejar de sentir nadie por mucho que le queramos.

El pasado no construye futuro muy al contrario, en ocasiones, lo que puede es paralizar el presente.

De mis hechos pasados solo puedo decir que actué de corazón y en consecuencia no me culpo ni me recrimino, lo creí y por ello lo hice, así sin más,  bueno añadiría que  siempre con amor... o eso intenté...

Hoy, he aprendido, dejo fluir... y que la vida haga camino.

(Del futuro no me olvido ya que el futuro siempre será hoy solo que seguramente en ese "hoy" habré crecido, en todos los sentidos, o eso espero algo más).




lunes, 8 de mayo de 2017

El recuerdo en la memoria

Hoy se ha ido un hombre bueno, un hombre honrado, un hombre leal...

¿Cómo describir a alguien que ha compartido nuestras vidas y nuestra más tierna infancia sin derramar una lágrima...?

Todos lloramos como se llora a un hombre íntegro, del que se ha aprendido y al que se ha querido, y del que nunca nos gustaría separarnos, pero... llego tu hora de merecido descanso y aunque cueste lo entendemos.

Tenías Alzheimer querido Vidal, esa enfermedad que te lleva de vuelta al pasado, pero nunca perdiste esa luz en tu mirada,  que daba ese punto de ilusión a tus hijas y a tu mujer de ser reconocidas, claro que tú sabias quienes eran sólo que se habían transformado en calor y amor, sin nombres, sin rostros, estoy segura de que estos años has vivido con los recuerdos de las personas que en tu juventud compartieron tu vida, si, y estoy convencida de que mi padre ha estado siempre presente... tantos años de compartir, tanto cariño, tanto respeto mutuo...

Parece que fue ayer cuando venias a traerle tu mejor cardo y tantas cosas ricas que disfrutábamos recién sacadas de la tierra, y cuando nos llevabas al campo a ver tus cultivos, y nos explicabas de que temporada era cada cosa y en que empleabas lo que sacabas de ello, si amigo tu cultivabas verduras pero también cultivabas amor, para nosotros era una fiesta acompañarte, hacíamos una parada de vuelta del colegio casi de extranjis, preguntábamos curiosas y nos mirabas sonriendo para terminar contándonos el chiste de la "picanterra", siempre prudente, con la sencillez de los grandes.

Recuerdo a mi padre cuando tenía las fuerzas mermadas por la enfermedad, y acudía a recibir tratamiento solo quería contigo... quien sino tú podía verle perdiendo el control de su cuerpo... compañeros de fatigas, con esa relación íntima y discreta de dos verdaderos amigos, que se quieren y se respetan. 

Ay! Vidal allá donde quiera que vayas ahora, en ese  tránsito, os reuniréis seguro y estaremos más llenos de luz todos aquellos que os hemos querido. 

Te puedes ir tranquilo, las semillas que has sembrado son hoy maravillosas flores y tienen la misma forma de amar que tú has tenido. 

Gracias por tanto! toda mi familia que es la tuya te lo agradecemos en el alma. 

Ahora no es un adiós es un agradecidos de compartir tu esencia en nosotros, siéntete orgulloso como diría mi padre has conseguido llegar al final siendo una buena persona y eso es digno de admiración.

Hasta siempre!!!

lunes, 24 de abril de 2017

Que paren el tiempo!


Hay días que debieran convertirse en eternos...

¿Alguien sabe cómo detener el tiempo?, ya no pido volver atrás, ni cambiarlo, simplemente que se congele, que no avance, que nos permita quedarnos en un ahora infinito.

¿Alguien conoce como crear una burbuja de sonrisas eternas... Donde nada externo nos dañe, donde flotemos ligeros de pensamientos, donde no existan los miedos?.

¿Alguien me dice cómo transmitir que se ama, cuando la definición de ese amor está hecha de sentimientos, de emociones, y no hay palabras capaces de poder describirlo?.

Necesito ayuda para que si no encuentro como congelar el tiempo, aunque consciente de que todo conduce a crecer, el dolor y la dureza del camino no me hagan tambalear repercutiendo a otros. 
Para ayudar, apoyar y acompañar transmitiendo fuerza y esperanza. 

A veces dudo...  

¿Cómo encontrar ya no el por qué, que no tiene respuesta, sino el para qué?, ¿cuál es el fin de que personas a las que queremos tengan que sufrir angustias, dolor y miedo azotadas por enfermedades graves y repentinas?. 

¿Para aprender? ¿Quién, ellas o nosotros? Ninguna de las respuestas me gusta aunque las acepto... que remedio!

Me fastidia que vivamos siendo tan necios que no seamos capaces de ver, valorar y disfrutar, lo que tenemos al lado, hasta que la vida nos aprieta el talón... 

Y no nos damos cuenta ... y un buen día, el menos pensado, todo cambia, y nos sentimos atrapados tras unos barrotes de miedos, de dudas, de deseos imposibles, que nos impiden disfrutar el presente.
Nos vemos inmersos en una espiral de falsas expectativas "yo quería, yo esperaba, yo pensaba"...y nos olvidamos de que la vida transcurre solo en el presente, en un ahora en el que tenemos la posibilidad de compartir, disfrutar, reír, llorar y sobre todo amar.

Yo me resisto a perder esa infinidad de momentos únicos, a no intentar encontrarlos aun en medio de los nubarrones, están, claro que están, en en todas esas pequeñas cosas que nos hacen sonreír, en los silencios cargados de ternura, en los mensajes de amistad, en las llamadas insistentes aun cuando tarden en tener respuesta...

¿Alguien sabe cómo hablar con palabras dulces cargadas de energía positiva que no resulten vacías?.
Me siento a veces un tanto "culpable", estoy segura de que como muchos, por expresar pensamientos, que aún sintiendo un profundo dolor en el alma, no están acompañados de dolor sufrido en propia carne, y siempre temo, aún dichos con el mayor cariño, que puedan resultar gratuitos.  


Y así, bien reflexionado... si el tiempo se detuviera tendría que ser en un instante de esos donde todo estuviera impregnado de AMOR con mayúsculas, y, sinceramente, me resultaría muy complicado escoger de entre tantos el mejor minuto. 

Prefiero que el tiempo pase y nosotros fluyamos con el, esto que nos asusta, nos daña y nos preocupa también pasará,  pero mientras tanto cortemos las cadenas, ya que detrás de los barrotes, ahora, también brilla el sol.



lunes, 13 de febrero de 2017

La edad de la «fragilidad»

Por muy maduros y mayores que seamos siempre hay momentos en los que volvemos a sentirnos como niños...

Cuando llega mi cumpleaños es de los pocos momentos en los que me doy cuenta de que me voy haciendo mayor...
Y es que en el día a día mi cuerpo, mis arrugas y mis respiraciones van por camino distinto que mi mente, a veces me pregunto si esa mujer que se fatiga hasta al llevar las bolsas del supermercado soy yo.
He de reconocer que me ha costado mucho aceptar mil limitaciones, tener que parar al subir una escalera, o al andar por el campo, el que acarrear una maleta, o tomar pesos sea un mundo, que la humedad me afecte y donde mejor esté sea a cubierto supone  para mí una cura de humildad diaria, no puedo con todo y no consigo hacer lo que hacía antes, pero de momento tengo fuerzas, alegría, ilusiones y reservas para seguir adelante y solventar todo sin problemas, tengo, o al menos eso quiero, mucha vida por vivir,  si todo esto me pasa cuando todavía podríamos decir que estoy a las puertas de la tercera edad, ¿qué pasará mas adelante?... ¿y cuando llegue a la edad de la «fragilidad»?...

A pesar de que soy de las personas que opinan que hay que vivir el hoy, ya que el mañana es incierto, no he podido evitar  reflexionar sobre como me gustaría sentirme y sentir alcanzada esa etapa...

Cuando llegue a la edad de la «fragilidad», a ese momento en el que la vida se vuelve bucle, en el que uno se siente más inseguro, más necesitado de demostraciones de afecto, me gustaría sentir la presencia de mis hijos, de las personas a las que quiero, nunca dudaría de su cariño, pero creo que si desearía que me prestaran un poquito de atención especial, que supieran leer en el silencio, aunque no diga nada, aunque el pundonor, el orgullo, o la vergüenza, me impidieran reconocerlo.
Desearía sentir su presencia aún en la distancia, saberme de alguna manera «importante» en sus vidas, que nuestras risas juntos siguieran siendo las de esa jovencita con sus hijos revoltosos y maravillosos.

Me gustaría aceptar sin juzgar...

Que mi opinión en las tertulias con los amigos siga siendo escuchada y discutida aunque sea por WhatsApp, me gustaría seguir siendo contestataria e indómita, seguir estando al día de lo que sucede en el mundo, para poder comentar con los más jóvenes y contrastar puntos de vista y poder seguir aprendiendo.

Creo que necesitaré saberme protegida, respetada por el mundo que me rodea, en el autobús, el supermercado, el banco o en el médico. Que me traten con consideración no como un trasto ya arrinconado, en el desván de lo anticuado y pasado de moda.

Veo tantas personas solas, tristes, y relegadas... tantas personas que mendigan sonrisas...

Admiro a las personas que como mi madre son independientes, valientes y están prestas a apoyar al que lo necesite. Me gustaría, como ellas, no sentir pereza ni utilizar mi edad como una excusa sino como un aliciente para aportar.

Pienso que me agradaría sentir que entienden la impaciencia, que seguro tendré, mis impertinencias, y mi rebeldía que también seguro conservaré, mis miedos, e incluso mi egoísmo..., las personas «frágiles» a veces son más exigentes, tantos inviernos vividos, les llevan a sentir frío, y a temerlo, de ahí su necesidad de protegerse incluso antes de tiempo...

Intentaré seguir siendo coqueta, sintiéndome mujer a pesar de mis canas, mis arrugas, mis kilos, mis pies hinchados, mi andar más inseguro o mi cintura perdida.

Desearía seguir teniendo a ese alguien con quien compartir mis miedos, mis sueños, mis pasión por la fotografía, mis caprichos, mis locuras. Esa persona a quien seguir amando por nada y por todo.

Quisiera sentirme agradecida a la vida por tantos momentos mágicos, a pesar de la dureza, o los sinsabores...seguir contando historias, y que mis letras continuaran interpretando mi pasión por vivir.

Buscaré como seguir ilusionada cada día, como amarme con mis imperfecciones,  y sobre todo nunca dejar de sentirme orgullosa de mi misma, al fin y al cabo para llegar a la edad de la «fragilidad» hace falta recorrer un largo camino, lleno de obstáculos, de risas pero también de lágrimas, y si llego significará que lo habré recorrido con éxito.


Cuando llegue a la edad de la «fragilidad» me gustaría seguir siendo esa "muchachita" positiva y alegre que hoy, al menos en mi mente, me siento.


miércoles, 1 de febrero de 2017

Arriesgarse...a sentir

No dejes que un daño del pasado te impida alcanzar un sueño del presente...

Hace unos días, disfrutando de un vino y de una buena conversación, salió el tema de los riesgos que tomamos...

Claro que cuando se trata de empresas o proyectos muchas veces manejamos apuestas materiales, y eso, aunque importante, no tiene nada que ver con poner en riesgo los sentimientos.

Y es que yo amo arriesgarme, pero siempre siento vértigo al ir a hacerlo, sobre todo,  cuando se trata de amar.
Hay quien no concibe amar como un riesgo pero yo en cierta forma lo veo así, posiblemente influida por decepciones, y daños anteriores que indudablemente te frenan.

Sí, he de reconocer que varias veces he  intentado convencerme de que no es buena idea enamorarse, en ocasiones con la excusa de ser un mal momento, o de que quien es objeto de deseo no es el adecuado, o que solamente es un capricho, pero reconozco que todas esas ideas surgen al sentir que esa persona tiene algo de especial. 

Pero en todas esas idas y venidas, en todos esos "enamoramientos" fugaces, solamente se mueven vientos de atracción.

Enamorarse es relativamente fácil, uno siente que la otra persona le atrae, le gusta su físico, su sonrisa, su manera de hablar, de moverse, tiene deseos de besarla, de estar con ella... es una sensación genial, pero, generalmente perecedera...

Amar es otra cosa!

Amar es sentirse seguro, es, al estar en sus brazos, saberte en casa, es entenderse con mirarse, es intuir que va a responder el otro antes de que pronuncie una palabra, es respetar las diferencias, es sorprenderse aceptando esa sorpresa sea del cariz que sea, es no imponer, ni exigir, es darse sin humillarse, es dejarse amar, es lealtad y coherencia.

Es desear compartir, porque al hacerlo uno se nutre, es estar abierto a aprender, a reconocer errores y pedir perdón, es no tener que demostrar nada, poder ser quien uno es sin miedo al ridículo, a las críticas, a los juicios sociales... Es ayudar al otro a crecer a la vez que crece uno mismo.

Es pasión y deseo, pero también es calma y sosiego, es sentirse lleno con tomarse de la mano, o cruzarse miradas cómplices, es darse cuenta de que si, efectivamente, los habrá mas guapos, mas altas mas delgada, o mas jóvenes, pero que eso da igual, porque como tu pareja... ninguna!!!

Hay que atreverse a sentir aun a riesgo de que pueden volver a hacerte daño, y tengas que recomenzar, pero ¿y si no es así?, y si la persona que encuentras en el camino es el compañero idóneo para ese momento, la persona que viaja a tu lado en esa larga o corta etapa, no se puede dejar ir la oportunidad de disfrutar, aprender, crecer y amar.

El auténtico riesgo se corre cuando uno congela los sentimientos, puede morir siendo un total témpano sin vivir el gran placer de un deshielo.

AMAR es dejar "ser", dejar "volar"... aún a riesgo de tener que dejar partir...




jueves, 12 de enero de 2017

Y tú, ¿cómo te sientes?

Lo más importante es como nos hacen sentir los momentos que vivimos...

Comenzado el nuevo año y terminados ya todos esos días navideños de excesos físicos y emocionales todos estamos deseosos de volver a lo que llamamos "normalidad". 

Es momento de recopilar sensaciones, acumular besos, sonrisas  y achuchones de aquellos que están lejos para distribuirlos a lo largo del año y preguntarse cómo nos sentimos.

Y aquí, frente a dos tazas de café de corazón a corazón, he de deciros que estar estoy un poco cansada y griposa, pero sentirme, me siento agradecida, muy agradecida...
En primer lugar por contar con techo, y comida pero sobre todo por tener un hogar, un hogar donde cobijarme del frío, entonar canciones y sonreír a la vida.
Agradecida por haber podido compartir con personas a las que quiero, por tener cerca a mi madre, a mis hijos, a mi familia, por darme cuenta de que los que ya no están físicamente conmigo siguen, todos y cada uno, permaneciendo en mi , de una manera dulce, sin amargura, permitiéndome vivir este momento que me toca con ilusión.

Agradecida por que los que no estaban a mi lado en estas fechas están de regreso, con más amor si cabe.

Agradecida por el calor, por la amistad, por el esfuerzo de algunos para estar cercanos, que aunque pueda parecer hipocresía no deja de ser un esfuerzo.

Agradecida por los que no han sabido contener su lengua ya que se han mostrado como son, y su amargura no ha podido empañar otras emociones.

Agradecida por juzgar menos cada día, por quedarme con lo bueno de estas fiestas pasadas y obviar aquello que no halla entendido.

Agradecida por tener una mano que me sostiene, me acaricia y me tranquiliza.

Agradecida por todo lo que vivo y disfruto, por los regalos diarios que se abren ante mis ojos y que sigo teniendo la capacidad de ver. 

Y ahora llega tu tu turno, no te haré esa pregunta retórica de ¿cómo estás?, ya que la mayoría de las veces es formulada sin interés como mero recurso y ya supongo que me vas a contar que bien aunque estés cansado y sobre pasado de tanto turrón y brindis,  no está vez quiero ir más allá, entre tu y yo....

 ¿cómo te sientes?...

Espero y deseo que tu respuesta nunca sea vacío, desencantado o amargado, (tristecillo puede, es un sentimiento tan útil y positivo como cualquier otro), pero si esa es tu contestación, te diría que volvieras a darle una vuelta, rebobina, seguro que hay momentos que has disfrutado, quédate con lo que construye amigo que los kilos en nada los dejamos en gimnasio.

Empezamos una nueva etapa, donde confío y deseo que sigamos compartiendo, al final la vida trata de eso de aportarnos unos a otros para seguir creciendo.

Feliz y sentido en positivo año nuevo!


lunes, 19 de diciembre de 2016

Vibrando en sintonía

Cada vez soy más consciente de que las almas no tienen edad...

Hace unos días estando con mi sobrino de seis años me quedé perpleja...

Como puede ser que una personita de la que me separan 50 años pueda vibrar en la misma sintonía que yo....

Como es posible que alguien tan pequeño tenga gustos tan de "mayor"... y es que él tenía muchas opciones de villancicos  para elegir, se había visto muchos vídeos de YouTube, cosa que me deja impresionada, claro que es de la generación 100% digital... -ya cuando no levantaba un palmo y no sabía ni leer, pasaba con el dedito las pantallas de la tablet a la velocidad del rayo.-
Bueno pues de todo lo que llegó a sus diminutos oídos le atrajo, como si de un imán se tratara, la sintonía más tribal, la que nos devuelve a los orígenes...

Él me la mostró fascinado y yo me quedé fascinada con ambos, escuchar como la cantaba, con ese sentimiento, notando que los bongos y los tambores se adentraban en él, que no se fijó en razas, sexos, edades o colores, se centró nada más que en lo que esas notas, imágenes y sonidos le transmitían, que de las miles de versiones eligiera una con esa fuerza... sinceramente me conmovió.

Y es que el vibrar en la misma sintonía no tiene edad, uno siente con el corazón pero percibe con el alma y esa, esa esta hecha de trocitos de cielo de otras muchas almas , es atemporal, cálida,y pura.



El "para pa pa...paaa" resuena en mis oídos desde entonces, llenándome de ese espíritu de la navidad sin parafernalias, ese espíritu de ayuda mutua, ese que nos lleva a apoyar al otro y hacer que disfrute de las fiestas lo mejor posible, que nos induce a aportar lo poco o mucho que podamos sin medirlo, ni pregonarlo, unidos en  comunión con los que no lo están pasando bien o con aquellos que de alguna manera nos necesitan, no hace falta irse lejos, puede ser nuestro vecino, nuestro compañero de trabajo, nuestro hermano...o incluso nosotros mismos, que en ocasiones también necesitamos de nuestra propia atención y sonrisa...


En nuestra mano está que los que nos rodean perciban nuestro calor,  reciban nuestra sonrisa y puedan sentir esperanza y fuerza para seguir adelante, recordando que en cualquier lugar está la estrella que conduce a la luz.

Os deseo te todo corazón  que siempre haya una estrella en vuestras vidas y que viváis estos días siendo conscientes de lo afortunados que somos por poco que tengamos.
Ese es, para mi, el auténtico espíritu de la Navidad, ese renacer dejando atrás lo que nos daña, con ilusión, y ese AMOR con mayúsculas que se perpetúan en el tiempo y no acaban con la llegada de los Reyes Magos.


 Se me van los pies y me embarga la emoción, ¿no os pasa a vosotros lo mismo?




lunes, 5 de diciembre de 2016

La rutina de amar

A veces bien bien alejarse de las personas que amamos para darnos cuenta de lo importante que es que estén a nuestro lado...

Es increíble cómo aquello que se convierte en cotidiano pasa, con velocidad de vértigo, a perder su magia, o al menos, a disminuir el brillo.

Me niego a que suceda esto, yo soy la primera que a veces olvido lo importante que es tener al lado a las personas que amamos, poder escuchar sus palabras, comentar las cosas más triviales, reír e incluso discutir las diferencias. 

La presencia de esas personas es mágica...
A su lado nos sentimos más felices, más tranquilos,  más completos y más plenos. 
Es curioso cómo suspiramos por su contacto y cuando estamos juntos lo sentimos tan natural que nos olvida dotarlo de ese sentido fiestero que debiera tener, y dejamos de seguir suspirando...

Pienso que hay mucho de "posesión" en esa actitud...

No siempre es fácil compartir presencia,  las distancias físicas, nos dificultan esas expresiones de afecto, el beso, el achuchón, el abrazo, el guiño, la sonrisa cómplice e incluso el silencio pacificador. 

Es curioso pero una vez que tenemos lo que anhelamos ya no suspiramos por ello...
Se torna automáticamente en "mío", en "mi propiedad", "mi", "mi", "mi"... eso lo hacemos con todo aquello que es material,  pero igualmente convertimos  a las personas en objetos de deseo, y no nos damos cuenta de que nadie puede ser dueño de nadie, que solo nos pertenece nuestro propio ser, y también "jugamos" con ello, los sentimientos no se pueden poseer, yo no soy dueña de tu cariño, de tu risa, de tu complicidad, de tu amistad, de tus conocimientos, de tu entrega, de tu amor, por mucho que me empeñe y lo desee, esos son un gran un regalo, un "no va más" en la ruleta de la vida... 
Olvidamos que no se suspira tan solo de pena, se suspira igualmente de satisfacción, de orgullo, de bienestar, de alivio, de tranquilidad. 
Dejamos de disfrutar de esos suspiros y de su procedencia como si el sentido de los deseos se perdiera una vez alcanzados... que despropósito...

Lo mismo pasa con las personas que admiramos sea por el motivo que sea, una vez incorporados a nuestra vida cotidiana  les restamos valor, algo injusto y equivocado. 

Me niego a convertir a aquellos que amo en la rutina de mi vida, quiero vibrar con su presencia tanto como con su ausencia, quiero  no olvidarme de ser agradecida. 

Tu ausencia me lleva a pensar que tu presencia es todo un regalo, algo que no quiero olvidar nunca... 

Contigo, si, contigo que lees esto, me nutro, aprendo, crezco y me reinvento... mil gracias siempre por ello. 



lunes, 21 de noviembre de 2016

Disfrutar o atesorar... (con Mary Poppins)

Cuantas veces atesoramos cosas y dinero y nos olvidamos de disfrutarlas...

Nunca me cansaré de ver la película Mary Poppins, es de esas que siempre tienen algo que enseñarte. Me gusta fijar mi atención cada vez en cosas distintas ,y he de decir que me parece que está llena de pequeños detalles con significado.

Hoy zapeando he llegado a ella, ya estaba empezada, más bien casi terminando, justo en la escena de los dos peniques que padre e hijos llevaban al banco, ¿os acordáis?

Me ha llamado poderosamente la atención la cara de sorpresa de los hijos ante la reacción de su padre, cuando en lugar de dejarles utilizar sus dos peniques para comprar comida para las palomas, algo que iba a llenar su corazón, y que para ellos tenía todo el sentido,  les induce a guardarlo en el banco con el fin de atesorar para el futuro, y no digo que haya que derrochar, ni dejar de enseñarles a los niños el valor del dinero que se consigue luchando, digo que todo en su justa medida... los extremismos nunca son buenos...


Expresiones de incredulidad y tristeza. Y es que los hijos necesitan pequeños gestos de amor que les ayuden a conectar su mundo con el de los adultos.

Pensándolo bien,  en muchas ocasiones dotamos de mayor importancia a lo material que a aquello que puede producir una satisfacción emocional, pensamos que el bienestar nos lo produce el poseer, y lo triste es que cuando queremos darnos cuenta de que nos hemos equivocado ya ha pasado lo bonito de ese momento, ya no podemos rebobinar, momento que se va, ya no vuelve.



Que poco edificante es centrarse principalmente  en lo material, las reacciones de las personas que están enfocadas ahí están desprovistas de emociones, es obvio, como se va a estar si se permanece constantemente "...encerrado con montones de dinero frío y triste...", dice Bert, refiriéndose a los banqueros... que frase más inteligente!  aplicable por otra parte a muchos profesionales en distintos campos.

Conversaciones llenas de contenido, de un adulto amigo a unos niños desorientados...

Un padre que vive una situación así siempre necesita que le ayuden un poco...les dice el deshollinador, y estoy de acuerdo, la mayoría de las personas que permanecen más inmersas en ese mundo de materialidad necesitan más apoyo aunque no lo sepan ver, ni lo aparenten, por qué en su fuero interno se sienten muy solos. 

Qué equivocados estamos cuando pensamos que las cosas materiales nos darán la felicidad, nos pueden ofrecer momentos de disfrute, eso es innegable,  pero la felicidad es un estado de bienestar interno, de paz con uno mismo y con el entorno, de aceptación con alegría no con resignación, que no depende de tener sino de ser, no va de cómo estamos sino de cómo nos sentimos ...   


Regalar y acumular momentos, es mucho más gratificante que atesorar peniques, y si la vida nos da píldoras amargas, ya sabéis  con un poco de azúcar, y de magia, se tragan mejor... 







domingo, 6 de noviembre de 2016

Entre vides anda...el juego

Si, hoy necesitaba respirar, perderme en la madre naturaleza y llenarme de oxígeno.

He cogido el coche sin rumbo, en busca de los colores del otoño, del baile de sus hojas al caer, del olor de la tierra, del chasquido al caminar.

Me he detenido entre vides..., necesitaba soltar enojo, rabia acumulada, hablarme en voz alta, incluso gritar.

En ocasiones uno siente impotencia...


El paisaje no podía ser más hermoso, he pensado que la naturaleza desharía mi enojo.

Y así ha sido...

Uno no puede contemplar sin dejar de estar enfadado... se necesitan los cinco sentidos para percibir, sentir, y emocionarse, ¿como no hacerlo ante tanta belleza?

Paseando entre las vides, acompañada por el silencio y el olor a uvas pasas, me he dado cuenta de que solamente nos perturba aquello a lo que le permitimos llegar a los mas profundo de nuestro interior.
Allí se esconden granos que van acumulándose formando racimos de encono, de rencor, de envidia, de ira, que lejos de ser dulces como las uvas lo único que nos aportan es amargura. Hay que encontrarlos y recogerlos, transformándolos en  aprendizaje, aceptación, reflexión... 
 
Que no podemos permitir que nada ni nadie maneje nuestra felicidad, ensombrezca nuestros logros,  nos impida disfrutar de momentos dulces.

Soy afortunada, reconozco mis miedos y los combato.


Allí, entre las parras, no sentía sino emoción por la grandeza de lo que se abría ante mi. Mis ojos iban del verde al rojo, y al morado, y al granate, y otra vez al rojo y al amarillo y al naranja, a cual más hermoso, y yo, como siempre que contemplo la naturaleza, extasiada!

Un paisaje cambiante, dependiendo de la estación que vive, pero, aún cuando pierde sus hojas , y queda la cepa al desnudo, lleno de luz, y  de vida. 

Lo que sentimos ante lo que acontece lo decidimos nosotros, con nuestras reacciones, y nuestros pensamientos.

La vida como el paisaje de las viñas, tiene colores increíbles,  algunos teñidos de dolor, de contrariedades, de injusticias, es verdad, como también lo es que si observamos el conjunto de lo que vivimos la imagen es maravillosa, no podemos quedarnos sólo con aquello que no nos gusta.




Os propongo un juego: fijar la atención en aquello de positivo y bello que nos rodea, es mucho y muy variado, escribidlo cada día, cuando vemos las cosas escritas  tomamos más consciencia,  y después agradecer a la vida por ello.
Os aseguro que da resultado, probadlo!

No se puede perder tiempo, esta vida es una y pasa... y se seca...








sábado, 22 de octubre de 2016

He tendido un puente...


Está mañana he tendido un puente, largo, muy largo...

Un puente lo suficientemente largo  para que llegue allá donde estés, el cielo, las profundidades de la tierra, el universo o la nada.

Un puente que me permita, cuando lo desee, cuando lo necesite, acercarme hasta ti,  estrechar tus manos, ahora imaginarias, y conversar y discutir como tantas tardes y de tantos temas que tu mente sabia planteaba..

Un puente para alcanzar el brillo de tus ojos,  tu mirada, tu sonrisa,  para llegar hasta la gallardía y la impotencia de última hora.

Un puente para que puedas acariciarme como nunca lo has hecho quizás  por timidez, no por falta de amor, de esa manera achuchona que a mi me gusta, para que volvamos a los juegos de niñez, para que me reprendas con esa flema británica tan tuya...

He tendido un puente para agradecerte, para sonreirte, para recordarte, para no perderte.

Un puente ya que no podría ser de otra forma, tenemos que permanecer unidos, yo soy tu y tú eres yo, y por ello algo de mi se ha ido contigo.

He tendido un puente para encontrarme, para aceptar, para comprender y para seguir viviendo.



sábado, 30 de julio de 2016

Olivia y su rosa

 Olivia, mi teckel, mi compi, mi amiga perruna, murió hace casi 3 meses,  planté un rosal en su honor, enterrando su collar y queriendo atrapar su energía.

Hoy me ha regalado su primera flor, pequeña pero delicada.


Mi amiga, Marlene, me lo regaló amarillo ya que Olivia era alegre, fuerte, y decidida, pero, a tenor de lo que su energía ha empujado a nacer, ella prefiere que la recordemos cómo:

 Tierna...



Tímida...



Y sobre todo hermosa, muy hermosa 



A veces, lo que recordamos de alguien no corresponde a la realidad,  incluso la imagen que proyectamos de nosotros mismos, no es lo que de verdad somos. 

Permitámonos emerger como somos.



viernes, 6 de mayo de 2016

Y Olivia se durmió para siempre...

En ocasiones cuando te encuentras triste, donde no hay una persona, hay un animal que te brinda su pata...

Estoy segura que al leer esta entrada habrá a quien le cueste entender lo que se siente por los animales... y es que, el amor perruno es difícil de creer si no se vive o se ha vivido.
 Y digo amor perruno mutuo, ya que yo la quise, pero, ella a mí también me lo demostró a lo largo de estos casi once años de vida de muy diversas maneras.



En los momentos duros, los lametones, los arrumacos, los juegos, todo eso ayuda a salir adelante, es imposible no sonreír cuando los ves hacer el payaso de esa manera tan graciosa, y revolverse en la alfombra de gusto, como si esa alfombra, ya ajada, fuera lo más maravilloso del mundo, y es que para ellos lo es, tienen todo lo necesario, un hogar, donde dormir comer y vivir, y una familia que los quiere, cuantas lecciones a aprender.

Olivia , landronzuela pícara se comió un calcetín, adoraba mi olor, a veces se ponía en la cama  como si quisiera protejerme de cualquier daño, me miraba con esos ojos tan expresivo vigilante, y le gustaba sentirme cerca, no era pegajosa, ni protestona, era independiente, pero cercana.
La mayor de tres, organizaba el espacio y dejaba que las pequeñas se acercaran más, las consentía, permitía hasta que probaran su comida, paciente, protectora, su misión era cuidar de nosotras.



Ese calcetín, le dañó el estómago, intentó devolverlo, lo estiró tanto que incluso parecía más una media larga,  pero... no hubo nada que hacer y tuvieron que operarla,  recién operada, recuerdo como se levantó  de su "casita jaula", en el veterinario, para verme, y como lloraba al saber que la dejaba allí, y no volvía con nosotras...
no se, pienso que tal vez se sintió engañada, yo le decía que se recuperaría pronto, e incluso la llevé a casa,  y pese a que salió bien la operación, todo se complicó, y empezó a sentirse muy cansada, lo intentaba, claro que lo intentaba, hacía esfuerzo por comer, por agradecer moviendo su colita, pero, lamentablemente, se acercaba el momento de separarnos.


Esta semana ha sido dura, a la tristeza de que un compañero animal, al que quieres, ya que en verdad es un miembro más de la familia,  se encuentre mal, se une el esfuerzo económico que todo tratamiento requiere, es una sensación de impotencia tremenda, de sentirse egoísta, cuestionarse que hay que hacer es muy fuerte...

Todo el mundo dice "es un animal, no saquemos las cosas de quicio", y tienen razón, pero todo lo que yo la debo y la quiero sólo lo sé yo...
Pocas horas antes de partir, con una anemia increíble, sin fuerzas para nada, aún levantaba la cabecita para saludarme, y demostrarme su amor, con esa imagen me quedo, la de luchadora, lo intentó, tenía ganas pero no fuerzas, y...

Olivia me lo puso fácil, se fue sin tener que hacerme decidir, se quedo dormida, con la tranquilidad de haber sido una buena perra,  y yo, también estoy tranquila, hemos disfrutado juntas y nos hemos regalado lo mejor de cada una.

Es duro separarse, da mucha pena, pero más duro es no haber tenido nunca la oportunidad de disfrutar de ese cariño y esa entrega incondicional.

En nombre de Olivia que esté donde esté, estoy segura de que lo aprobaría, quiero dar las gracias a las veterinarias de "Gous Gorraiz" que la han mimado como si fuera suya, Guauuu Guau (gracias chicas) y un rabazo de los suyos de esos que suenan a pasión por la vida.



Ojalá todos muriéramos así de tranquilos y en paz...

lunes, 2 de mayo de 2016

Paseando...


No hay mejor amigo que uno mismo...

Paseando me he dado cuenta de que nunca estoy sola, siempre voy con la mejor compañera, se llama Yola, Yolanda!, Yolandita....dependiendo de lo que me diga, y de cómo me tome lo que me dice....

 La acepto, la respeto, la justifico...

A veces desearía no escucharla, pero agradezco sus reflexiones, sus dudas, sus equivocaciones, aprendo y crezco...

Me engaña... Pues si a veces...
Pero me quiere y yo la quiero!

miércoles, 13 de abril de 2016

A besarse toca!

Un beso lleno de calor sana!

Mira que no soy muy pro del día de nada, me parece que todos los días deben de ser días de todo...

Parece un lío o una perogrullada lo que estoy diciendo, pero creo que las enfermedades, la paz, la mujer (que no debería de tener ninguno especial), el medio ambiente, la amistad, las madres, los padres, el amor... Y tantos otros, son cosas de todos los días.
Que sí, que ya sé que los defensores de esas fechas me vais a decir que viene bien recordarlo, es un pequeño homenaje diario, y lo compro, somos tan débiles de memoria que se nos llegan a olvidar cosas que deberían estar presentes en nuestro caminar cotidiano sí o si...
Un poco triste nuestra falta de atención a lo importante ¿no?, claro hay otras cosas que nunca se nos pasan... 
No sé si hemos cambiado nuestra escala de valores  o estamos tan habituados a dejar de lado aquello que nos cuesta demostrar, nos incomoda, de una u otra manera,  que necesitamos esas dosis de recuerdo...

A lo que iba, que hoy es el día del beso, que me gusta besar y que me besen, que hay besos que te recuerdan que estás vivo, que hoy he disfrutado viendo y leyendo, en las redes,las imágenes y los slogans, que diferentes personas, instituciones, u organizaciones, han puesto, me han parecido llenos de sentido, por eso los he traído aquí, están cargados de buenos deseos, de recordatorios que no deberían de olvidársenos nunca.







  






 

(Fuente: twitter, si alguien no quiere aparecer por favor que me lo indique. Gracias!)

Si es beneficioso, muy beneficioso y ¿cuánto y cómo y cuándo besamos los españoles? En este artículo de Cuatro nos lo explican
http://www.cuatro.com/noticias/cultura/Dia_Internacional_del_Beso-besos_espanoles_0_2163000052.html
pero mirad que nos dicen de cuales son los mejores y los peores besos...


 Curioso, lo que para unos es lo mejor para otros lo peor, y es que por eso hay labios para todos...



Los besos son voluntarios, jamás por la fuerza, si son dados con amor, amistad,  respeto, afecto, son un chute de energía positiva de esa que te abre la sonrisa y te ayuda a seguir con ilusión. 
Parece mentira que algo tan sencillo , como un beso, encierre tanto!

No los escatimes, besa a las personas que amas, no te avergüences, besar es sanísimo y necesario, ah y consume calorías !!!