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viernes, 23 de octubre de 2015

Expresar para soltar...

Quien consigue expresar da rienda suelta a sus emociones y se libera...

Hace unos días me hicieron un regalo, un regalo doblemente hermoso, he de reconocer que siempre me da una cierta vergüenza recibir obsequios, este me emociono por dos motivos diferentes.

En primer lugar porque la persona que me lo dio, lo encargó con todo el cariño, expresamente para mi,  y en segundo, porque quien lo realizó, dio rienda suelta a su expresividad y consiguió transmitir arte en cada pequeño detalle y en todo lo que conformaba su conjunto.
El artista no sólo pintó unas piedras, sino que tuvo que buscarlas y  recogerlas, y no unas cualquiera, las que tuvieran el grosor y forma necesaria para conformar su obra, cada una con su diseño propio pero a su vez sin dejar de ser parte del todo.
Consiguió expresar cosas que sentía, logró abstraerse y centrarse en aquello que deseaba crear. Que afortunado!

Quiero dar sinceramente las gracias a ambos, por compartir conmigo esa pequeña parte de ellos.

Todos tenemos dentro un torrente de emociones a dejar fluir, emociones que transitan en nuestro interior, buscando la manera de salir para no anidar, porqué si lo hacen pueden llegar a dañarnos.

No os ha pasado, en ocasiones,  que os sentís tan contentos, o tan tristes, que tenéis ganas de gritar... son las emociones que quieren expresarse...

 Cuantas veces nos sentimos constreñidos, o como dice una buena amiga cuando no consigue escribir, "estreñidos" de ideas, o "estreñidos" de vehículos de transmisión.

Sería precioso que consiguiéramos encontrar la manera de vaciar nuestro interior y plasmar lo que llevamos dentro, no importa cómo.

Ya sea  a través de las palabras, de la música, la pintura, de la fotografía, la artesanía, de la escultura, la peluquería, el diseño, el deporte, del cine, de la escenografía, o de cualquier disciplina que nos apasione, lo importante es que nos sintamos en cada brochazo que demos.

El valor de nuestro vehículo de expresión está en la variedad y riqueza de las emociones que metemos en el, a veces tristeza, ira, alegría, amor, ilusión, esperanza, olvido, o desamor, es lo mismo porque todas son igual de apasionadas y apasionantes, y todas nos ayudan a liberarnos y a limpiar nuestro interior para poder comenzar de nuevo saneados y preparados para escribir una nueva página de nuestra historia.

Soy de la opinión de que tenemos que intentar aferrarnos lo menos posible, tanto a los sentimientos, como a nada que poseamos, lo material, o que  creamos poseer,  la pareja, los amigos, o los hijos. Disfrutándolos pero sin sentirnos tan amarrados que nos opriman.

"Debes amar de tal manera que la persona que ames se sienta libre", Thich Nhat Hanh

Para deshacernos de miedos y prejuicios, para gritar al mundo tu alegría, tu rabia, tu dolor, exprésalo en "voz alta", de la forma en la que te encuentres más cómodo, deja manar todo eso que te desborda y te sentirás tremendamente relajado.

Por eso veo importante expresar para soltar!

Intentadlo, expresad, veréis como os sentís liberados y renovados, a veces lo que se nos va quedando dentro ya sea bueno o malo nos conduce directamente, a la nostalgia, la frustración, y lo que es peor a la tristeza. 

Saquemos fuera los sentimientos, para poder llenarnos, de continuo, con aquellos que nos alimenten en positivo.





lunes, 20 de julio de 2015

¡Ojalá llegue el sustanciero!


 Aquel que tiene sentido común aporta la sustancia más nutritiva allá donde colabora...

Estos días han llegado a mis manos varios artículos sobre un curioso oficio del pasado, el oficio de "sustanciero", ¿que que hacia ese pintoresco personaje?

" el sustancuiero era un personaje que, provisto de un hueso de jamón,  iba por las casas introduciéndolo en las ollas para darles sustancia o sabor."

Después de leerlo, no he podido dejar de pensar en la falta que nos harían ahora sustancieros que fueran por partidos políticos, organizaciones, e incluso familias, a poner un toque de sustancia, sólo que ahora, sustituiríamos el hueso de jamón por algo, que visto lo visto no todos conocen, llamado "sentido común"... 
Claro que... no podríamos hacer como antaño, pagarles por tiempo y mucho menos de ante mano, demasiado riesgo según a quién encargáramos el desembolso...

Andamos todos desbocados, otorgando primacía a cosas que no la tienen, creyendo en sueños que "sustancieros de pacotilla" nos venden  y que cuando metes en la olla no tienen fundamento....

Estamos perdiendo los valores, el sentido de la justicia, de la equidad, la ética, nos dividimos en buenos y malos como si eso nos diera una valía superior, actuamos por impulsos satisfaciendo deseos. Buscamos todo aquello que nos resulte más cómodo, sin detenernos a pensar a quién beneficia o que perjuicios puede reportar al otro...

Hemos sustituido el sentido común por un común sentido, el egoísmo...

Es curioso cómo somos capaces de cambiar el significado de los términos a conveniencia, el "bien común" lo hemos individualizado, en algunos casos, sustituido por el bien del partido o grupo de pertenencia, y en muchos, por el bien propio.  
Con la excusa de que algo es beneficioso para la comunidad se crean puestos, concursos, eventos, normas, etc. que cubren las necesidades y deseos propios, "del corrillo", pero... ¿alguien pregunta al resto?, ¿alguien se pone de verdad en el pellejo del otro?, ¿alguien piensa en lo que va a reportar a la comunidad en su totalidad?, me temo que en la mayoría de las ocasiones la respuesta es NO...
y cuando la piedra económica, tras tantos desmanes, aprieta el zapato, entonces sí, aquí estamos todo el resto para responder, incluso con lo que no tenemos...

Ya no "nos gusta esto" sino "me gusta", ya no "queremos"sino "quiero", eso sí, a la hora de hablar en voz alta,  pensamos y repetimos lo que uno desea, aquel que aprovechándose de la desesperanza, colorea el futuro y nos conduce por un camino de quimeras, y nosotros ávidos de ilusiones no nos damos cuenta de que son pinturas delebles, de esas que la lluvia emborrona hasta desaparecer....

Necesitamos sustancieros que nos aporten realidades, cualquier color es bienvenido si son de verdad, no tengan miedo no nos asustamos, lo que no queremos es que nos engañen, que vengan cargados de sentido común,  que valoren el trabajo de los demás aunque no sea de su propio grupo, que den ejemplo con su propio hacer, que no tengan de que avergonzarse, ni esconderse, que construyan pensando en todos, que no denosten continuamente el trabajo de los que discrepan, que aunen esfuerzos, que estén abiertos a un flujo constante de comunicación, que tengan una escucha activa, que no se mantengan encerrados en su urna, que sean un todo formando un gran equipo.

Nos hace falta un sustanciero que visite nuestros hogares que vuelva a poner coherencia, que coloque a los padres en su lugar de padres y enseñe a los hijos que también tienen responsabilidades, que vacíe la olla del miedo a traumatizar, de permisividad sin sentido, de chantajes emocionales, de culpabilidades inciertas y la llene de comprensión, escucha, respeto y amor.

Ojalá llegue un sustanciero que con ese sentido común llene nuestras ollas, de caldo sano, cargado de ilusión para seguir avanzando en convivencia pacífica y construcción positiva.




Más información sobre el oficio de sustanciero

miércoles, 20 de mayo de 2015

Cuando la profesión va de sumar, no de competir...

El sentir que compartes, en todos los sentidos,  es una fuerza motora, sean cuales sean las circunstancias, que te ayuda a avanzar con ilusión.

En estos días he podido disfrutar de diferentes encuentros, de profesionales  del protocolo, en distintas ciudades de España.
Después de lo que han hablado varios compañeros poco me queda por decir a mi...
Compartir conocimientos e inquietudes protocolarias ha sido estupendo... Pero si me detuviera ahí todo se quedaría muy corto.

Para mi lo realmente "alucinante" ha sido el ambiente que se ha vivido, eso que flotaba en el aire más allá de de la formación.
Me he dado cuenta de que hay un espíritu mágico, en muchos de nosotros, que nos lleva a anteponer la amistad a la competencia profesional y eso me gusta!!!
Realmente, un grupo muy nutrido, hemos compartido risas, experiencias, vivencias e incluso divergencias de opiniones, pero todo desde el más profundo y sincero respeto.
El conocimiento del protocolo debería ayudarnos a manejar las situaciones con habilidad, pero también me he percatado que no es siempre así, desgraciadamente hay gente que necesita hacerse notar y se separa con una barrera, a penas perceptible, disfrazada, a veces, de "ocupaciones" y grandilocuencia, no se dan cuenta de que esto consiste en sumar, de que solo avanzaremos si vamos todos juntos, que pena que mentes tan potentes y con tanto que enseñar, pierdan fuerza por querer tener cada cual su pequeño reino.

En uno de los encuentros, en Madrid, una estudiante me preguntó: y ustedes, con tantos años de experiencia, ¿que viene a hacer aquí?... he de decir que la pregunta me sorprendió, pero mi respuesta fue clara, yo vengo a compartir momentos, a aprender de experiencias ajenas, a reencontrarme con gente amiga a la que, en muchos casos, veo de año en año, y a conocer a personas como tu, que sois el futuro...

Yo quiero aprender de todos, quiero compartir con todos, quiero enriquecerme de las diferencias y poderlas discutir, en el buen sentido de la palabra, con todos.
Me siento orgullosa de pertenecer a un grupo de gente que disfruta con lo que hace, que aprovecha los momentos y que no se ha olvidado de reir.
La admiración mutua es un plus, la consciencia de que todos aprendemos de todos, independientemente de en qué campos nos desenvolvemos, es otro plus muy importante.
Y el saber que por encima de todo somos personas, compartiendo amistad y buenos momentos es la mayor garantía de éxito! 



martes, 27 de enero de 2015

Lo que, llegada a cierta edad, se me hace cuesta arriba y no es vivir...

La vida se hace cuesta arriba, no tanto por lo que nos depara, sino por como reaccionamos ante los acontecimientos que se nos presentan, hay que ser muy positivo para no dejarse "agotar" por todo lo que nos rodea, es cuestión de buscar un buen apoyo y tomar impulso...

Paseando hoy, debo de confesar que he sentido auténtica envidia, envidia por la gente más joven que subía las cuestas sin tener que detenerse, como si diera lo mismo una pendiente que otra, y yo, mientras tanto, perdiendo el resuello.

Esto me ha llevado a reflexionar sobre la cantidad de cosas que se me hacen cuesta arriba...

No penséis mal, vivir no, por Dios, vivir no, porque amo la vida, porque la disfruto, porque me ilusiono, porque sigo soñando, porque me sorprendo;
La edad?, la edad tampoco, que mayor satisfacción que seguir creciendo, aprendiendo, y compartiendo y por qué no? envejeciendo, el cuerpo que no el espíritu... no, no es eso...

Se me hace cuesta arriba, la falta de escrúpulos, de humanidad y el egoísmo, que, a mi forma de entender, hay hoy en día...

Se me hace cuesta arriba, aquellos que se aprovechan de los demás, abusando de su ingenuidad, desconocimiento o circunstancias, vendiendo humo y conscientes de que al no tener otra alternativa más soñadora, van a seguirles en pos de una ilusión.

Se me hace cuesta arriba la intolerancia, la falta de respeto, la subjetividad dañina, el que se cometan tantas atrocidades, amparándose en la defensa de cualquier idea, sea del índole que sea, y que para denunciarlo se vuelvan a cometer abusos...

Se me hace cuesta arriba, que  la gente se haya vuelto tan fría, que ya no nos impresionen, más allá de lo desagradable de unas imágenes, o ser tema de conversación en la tertulia de un café, el hambre, la miseria, la violencia, la extorsión ...

Se me hace cuesta arriba, que el concepto de la amistad o del compañerismo este sujeto a las necesidades personales, que lo único que se proteja es a uno mismo, sin tener en cuenta como puede afectar a los otros como actuamos...

Se me hace cuesta arriba, bregar con una sociedad que ha perdido los valores, donde se admiran ídolos de barro, donde todo se mide por el poder del dinero o de la posición, donde una idea es buena y tenida en cuenta si viene apadrinada...

Se me hace cuesta arriba, no ser capaz de entender que es lo que mueve este mundo, ni que es lo que no me mueve a mi para seguir sentada en mi sillón confortable, entrando tímidamente a la acción, cuando hay tanto trabajo que hacer y transmitir...

Se me hace cuesta arriba...sentirme a veces cansada de buscar el lado positivo, por eso necesito un buen bastón, un bastón de fuerza, confianza y deseo, que soy yo misma, y "parriba"...