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jueves, 5 de octubre de 2017

Ciudadana del mundo...



El llegar a acuerdos depende de la voluntad, la coherencia y el respeto de los interlocutores


Me declaro ciudadana del mundo, sin fanatismos, respetando la dignidad de los seres humanos sean de donde sean,  demócrata convencida, no me gustan las decisiones unilaterales, no consigo entender cuando se pasa por encima de las leyes, ni nada que se efectúe por la fuerza.

Hay situaciones que creo, aunque nunca se puede decir de este agua no beberé, no voy a vivir,  por esto y por  mi manera de entender la vida y las relaciones, me siento afortunada...

Soy afortunada, creo en la igualdad y el derecho de las personas y como consecuencia condeno la violencia física y también la violencia verbal, esa que hiere en el alma y cuya huella es muy difícil que desaparezca.

Soy afortunada no odio, pero no me gustan aquellos, que con sus palabras, siembran odio y crean diferencias, fragmentando familias, amigos, sociedades, pueblos..,

Soy afortunada entiendo como imprescindible el respeto hacia las opiniones de los demás,
pero también exijo que se respeten de la misma  manera las mías.

Soy afortunada no prejuzgo, o por lo menos tengo la voluntad de no hacerlo, discriminando por ideas, lugar de nacimiento, idioma o religión, así  mismo no me gusta que me limiten, ni me encasillen.

Soy afortunada intento favorecer la convivencia, quitando barreras no creándolas,
 no estoy a favor de los grupos que se consideran únicos y exclusivos.

Soy afortunada enseño a mis hijos a  convivir con diferentes culturas, a nutrirse de distintos idiomas y tradiciones, 
por ello estoy en contra de no favorecer la integración y de la formación excluyente.

Soy afortunada ya que sigo siendo tolerante, aunque en ocasiones tenga que dejar de cuestionarme sucesos,
pero me revuelvo ante las vejaciones, los insultos y las humillaciones.

Soy afortunada porque antepongo lealtad, principios, y valores generales, al bienestar partidista, por ello detesto la deslealtad, y el menosprecio al valor ajeno.

Soy afortunada al preocuparme en buscar la información y no dejarme llevar por opiniones sesgadas e interesadas de tal modo me molesta que se convierta lo subjetivo en objetivo.

Soy afortunada, me duele lo que les duele a mis amigos aunque no esté de acuerdo o lo entienda, y me daña sentirlos lejos por creerse incomprendidos.

Soy afortunada identifico lo injusto, lo desproporcionado, la manipulación, y rechazo a quienes se aprovechan de las ilusiones de los otros.

Soy afortunada por creer que los sueños de hoy  pueden ser realidades de mañana , pero me estremezco ante quienes alimentan quimeras.

Soy afortunada por reflexionar y expresar en libertad pero me siento apenada por los que consideran que pensar diferente es una agresión y lo condenan rechazando a quien lo hace.

Soy afortunada creo en el diálogo, en la negociación pacífica, en las personas con voluntad, rechazo el conmigo o contra mi y a los que desean pasar a las historia ya sea por héroes o mártires.

Soy afortunada creo en la cordura y la coherencia pero me siento, hoy, impotente, rechazada y muy decepcionada ...
hoy me restan el privilegio de considerarme, a la vez que española y navarra, como parte de un todo al que pertenezco, catalana.

Por eso hoy, a pesar de ser afortunada, me siento muy vacía y muy triste...




martes, 10 de marzo de 2015

Empático, si, pero aferrándote a tus zapatos...

La empatía consiste en ser capaz de ponerse en los zapatos de otro. pero... abandonando los nuestros...

Es increíble cuantas conversaciones tenemos hablando de la forma de actuar, de amigos, conocidos o desconocidos, de los que solamente tenemos referencias por los medios de comunicación, actitudes, de unos y de otros, que juzgamos de una manera absolutamente parcial y subjetiva.

Para justificar nuestra opinión utilizamos expresiones como:
" no, si yo le entiendo, pero yo en su lugar no lo haría"... "Si yo fuera... me cuidaría muy mucho de...", "no se como aguanta, yo que ella...", pensamientos, siempre, manifestados sin abandonar el "yo".
Hace poco yo esgrimi una afirmación similar a esas y la contestación de uno de mis hijos me dejó de piedra " mamá tu hablas, hoy, así, porque eres mucho más fuerte y te has dado cuenta de que así eres mucho más feliz".
Y tenía toda la razón....yo estaba hablando de algo sin ponerme de verdad en la piel de la otra persona, estaba enfocando desde otra perspectiva, la mía con mis circunstancias actuales....

No reparamos en que todo lo estamos observando desde nuestra posición, ni mejor ni peor, la nuestra...se nos olvida que la otra persona no es yo...
Para entenderlo tenemos que salir de nuestro "yo" y dejarnos "poseer" por el espíritu de otro. 

Eso es la empatía, analizar lo que pasa por la mente de los demás, para comprender, antes de opinar, ocupar su lugar dejando de lado nuestras posturas, y, puntos de vista, para poder captar el por qué de su manera de proceder.

Lo correcto sería decir, " yo, como Yolanda, no lo haría así, pero como.... entiendo sus motivos, aunque creo, que también, puede haber otra forma de enfocarlo"...

Nadie actúa por capricho, nuestra forma de proceder viene motivada por algo, nuestro complejo entramado mental está condicionado por anclajes, cicatrices, recuerdos, o miedos, del pasado, que en muchas ocasiones los tenemos tan fuertemente enganchados, que resulta, casi imposible, ni siquiera contemplar que las ideas puedan ser de otra manera diferente a la nuestra,  por eso es importante abrir la mente, no aferrarse a viejos conceptos, ser conscientes de que lo que un día sirvió y ayudó, al siguiente puede ser negativo, y de que algo de lo que rehuíamos, en el momento presente, puede resultar lo más conveniente.
No hay que tener miedo al cambio!!!

Por eso, cuando observemos a los demás hagámoslo teniendo en cuenta su óptica, poniéndonos no sólo en sus zapatos o  en su pellejo, sino sintiéndonos uno con su mente y su corazón, es la manera de notar su palpitar como nuestro.  

Empáticos, de verdad, sin doble calzadura....




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martes, 24 de febrero de 2015

Arte, libros, música, y otros buenos alimentos...

Lo que percibimos está siempre a merced de los "ojos" del observador, y nos alimenta en función de lo que estemos dispuestos o preparados para absorber.

Me declaro envidiosa de la creatividad de muchos, me alimenta, me llena, y me colma de placer,  contemplar, escuchar, y leer, letra a letra, cuando ponen el corazón en aquello que crean, por ello también me declaro agradecida.

Hoy me he sentido totalmente cautivada por un cuadro, no sabia quien era su autor o autora, ni siquiera conocía  si era considerado una obra de arte o el sueño de un principiante, simplemente he sentido que esa obra me transmitía algo, más bien, que me transmitía mucho...




Sería capaz de escribir casi un manual entero de todas las lecturas que puedo sacar, como: fuerza y tristeza en la mujer, apoyo y resignación en el hombre.... seguramente ninguna o prácticamente ninguna coincidirán con lo que su autora Montserrat Gudiol http://t.co/LsyECm4Za5 sintió al pintarlo, pero yo si que intuí que había puesto mucho de ella en cada pincelada.
Lo recibí como un alimento para mi alma, con un punto, melancólico, que me ayudo a darme cuenta de que todos vivimos momentos difíciles, situaciones que nos hacen sentirnos apagados, sin vida, pero que la pasión que fluye a nuestro alrededor, la pasión por la vida,  nos ayuda a seguir adelante, y nos recuerda que todo es pasajero, y las malas rachas también.
Es ese rojo que nos envuelve, recordándonos que somos AMOR.

Lo mismo me pasa con la lectura, hay libros que me lo dicen todo y otros que me aportan poco, no porque no lo merezcan, estén mal escritos o su temática no sea interesante, simplemente no llegan a mi inundándolo todo y provocando esa sarta de emociones que te convulsan por dentro y que te hacen crecer.
Pero hoy puedo decir que acabo de terminar un libro que resultó ser un gran festín.

"La Biografía del Silencio" de Pablo D'Ors.

Resumirlo sería pretencioso, tan sólo deciros que... a mi, me ha dado luz, me ha conducido a amar más el silencio, si cabe, y el encuentro con uno mismo, ha vuelto a convertir a la meditación en mi asidua amante, para reconocerme, perderme y nadar en la vacuidad de la nada y del todo.
Me he sentido reconfortada buceando en mi interior, para dejar fluir, con constancia, toda la belleza que hay dentro y que tanto nos cuesta reconocer como propia, tomando consciencia de que hay que prescindir del tener para llegar al ser.



Si al admirar, una fotografía, lo haces, acompañado de una buena música, son tales las emociones que se producen que saciarse de creatividad, y belleza es inevitable.
Las fotografías son muy particulares, y su aportación a nuestro enriquecimiento depende mucho del momento anímico en el que nos encuentremos, tanto para realizarlas, como para contemplarlas; pueden colmarte de alegría, de tristeza, de ternura, incluso, muchas veces, de nostalgia... 
Cuando las tomamos nosotros, nuestro punto de mira se dirije hacia aquello que refleja con mayor exactitud como nos sentimos;
Es curioso, me ha pasado más de una vez... sólamente hay un ave en todo el cielo pero mi mirada va directamente a ella, como si con ello quisiera reafirmar el deseo de volar alto y libre.

Envidio el ojo mágico de muchos que retratan emociones.

Otro de mis grandes gozos es darme un atracón de saxofón, me transporta, me llena, me relaja, ya se que muchos me direis que a vosotros no, pero yo soy capaz de concentrarme y dar el máximo en aquello que esté realizando, como si la música me empujara a sacar lo mejor de mí.


Podría seguir desgranando, tantas cosas... todo aquello que conlleva la magia de crear es grandioso, desde lo más simple a lo más rocambolesco.
 Lo que cada uno percibimos y recibimos de las obras de los demás es muy subjetivo, pero lo que si es cierto, a mi modo de ver, es que con independencia de lo que nos transmitan, la esencia de sus autores está plasmada en las obras, y ya, solamente, por eso, son dignas de admiración.

lunes, 19 de enero de 2015

La subjetividad de la percepción

Todo tiene tantas versiones como ojos lo contemplan...

Sonrío maravillada ante lo perfectamente diferentes que somos unos de otros. Son esas distintas formas de mirar, esos matices, lo que conforman la imagen de un todo, un todo que necesita del conjunto de sus partes para ser completo. 

Mi visión, no es nada sin la tuya, la suya, o la del de más allá...esas diferencias siempre suman, no deberían de separarnos, nos ayudan a completarnos, siempre y cuando, claro, tengamos ganas de verlas, comentaba yo, que había muchas cosas bellas que observar, y un amigo  me dijo, acertada e inteligentemente:
 "Pero hay que saber y querer ver la belleza de las cosas y de las personas"... 

Si no somos empáticos y nos ponemos en los ojos  de los demás nunca seremos capaces de entender porque, los otros, procesan lo que ven de manera diferente.

Todo consiste en tomar consciencia de que nada es mejor ni peor, toda percepción es cierta vista desde el punto de mira del observador, todo depende de quien lo ve, con que connotaciones emocionales lo ve y en que momento de su vida lo ve, y para simplificar...de si está mirando con ganas de percibir...

Yo me emociono con una puesta de sol y tu puede que lo único que notes sea el frío del atardecer y aquel, que se ha terminado su día y el de más allá, que le queda mucha noche por recorrer...

Y yo vuelvo a pensar que es maravilloso compartir, y tu, tal vez, y solo tal vez, que que tonterías atraen a algunos, y aquel, que se siente a gusto disfrutando en soledad, y el de más allá,  que con el atardecer llega la marcha...

Y yo sentada en la arena solo percibo el contacto con la tierra, y tu, quizá, sientas que la humedad te cala hasta los huesos, y aquel, no se ha dado cuenta de donde está sentado, y el de más allá, que como no se ha puesto los pantalones viejos...

Y yo me quedo ensimismada con los colores del cielo, y tu con el barco que se ve en la lejanía y aquel, con el olor a mar bravío, y el de más allá, con el brillo de las luces de la orilla...

Y yo mirándote a los ojos, y tu mirándome los labios, y aquel mirándose sus manos y el de más allá mirando a los cuerpos...

Y yo pienso que lo mas bonito de ese momento es tenerte a mi lado, y tu que soy yo, y aquel que es el sol y el de más allá que es él.... 

Y yo crezco con tu interpretación, y me enriquezco con la de aquél y disiento aprendiendo con la del de más allá....

Aceptar, compartir y aprender, contemplando, teniendo en cuenta las distintas ópticas, es un lujo que nos conduce a ser seres más completos y que, abriendo la mente y el punto de mira, está a nuestro alcance, sólo hay que querer ponerse...los ojos de ver!







domingo, 21 de diciembre de 2014

Un post "políticamente incorrecto"

Tal vez deberíamos detenernos a pensar que es lo que realmente daña a nuestros hijos...

Iba a sentarme a escribir sobre buenos deseos, y aunque pueda parecer que no es así, esa es mi intención.

Leo un montón de críticas hacia la llamada "telebasura "..., en estos días centradas concretamente en el programa "Sálvame" de Mediaset.
Reconozco que es un programa que muchas veces resulta soez en todos los sentidos, que se "pasa" amparándose en una modernidad que yo no concibo como tal,  pero... de ahí a "satanizarlo"....

En cierta manera, y  a mi modo de ver, no hace nada más que representar a la sociedad en la que vivimos... Hay personajes para todos los gustos, de todas las opciones políticas, de distinto nivel cultural, con diferentes visiones y distintas maneras de expresar, no se muy bien de que nos extrañamos...

¿De lo que puedan percibir nuestros hijos?, entonces, mejor miremos a nuestro alrededor...
Me sorprende que permitamos que nuestros hijos vean, como normal, y también en horario "infantil"...,  que otros niños pasen hambre, que haya gente sin techo que muere en la calle, que la violencia genera violencia, que gente de un mismo país es capaz de agredirse por defender los colores de un equipo de fútbol, una opción política o la defensa de los animales, que escuchen que robar es práctica habitual, que vean pelearse a sus vecinos, a sus personajes de cómic o de dibujos animados, a sus padres o a su familia, por dinero, intolerancia y egos, que convivan con los desahucios, la pederastia y el maltrato.... Y que nosotros lo hayamos incorporado a nuestras vidas como "normal", sin que la visión de las imágenes o la escucha de estas noticias nos parezca agresivo ni dañino...

Pues yo debo de ser muy "rara" porque todo eso me subleva muchísimo más que lo que se pueda decir en cualquier espacio de esos llamados "telebasura", y es que a veces somos , y me pongo yo la primera, un poquito, sino un muy, incoherentes...
llega alguien a un programa a hablar de la vida de otros , o a enseñarnos el trasero y nos echamos las manos a la cabeza...
Uffff que locura... ¿O es que realmente pensamos que eso es más dañino para nuestros hijos que el mundo en el que los estamos haciendo vivir y lo que es peor, el que estamos preparando para su futuro? 

Estoy de acuerdo en que hay que mantener una ética e incluso una estética, lo apoyo fervientemente, pero así mismo pienso que hay que ser coherente, la ética hay que aplicarla en todos los órdenes de nuestra vida, y la estética también  y aceptar como "normal"  ver gente rebuscar en la basura no me parece ético ni estético, y deseo que a mis hijos tampoco... ¿ a vosotros si?