lunes, 19 de enero de 2015

La subjetividad de la percepción

Todo tiene tantas versiones como ojos lo contemplan...

Sonrío maravillada ante lo perfectamente diferentes que somos unos de otros. Son esas distintas formas de mirar, esos matices, lo que conforman la imagen de un todo, un todo que necesita del conjunto de sus partes para ser completo. 

Mi visión, no es nada sin la tuya, la suya, o la del de más allá...esas diferencias siempre suman, no deberían de separarnos, nos ayudan a completarnos, siempre y cuando, claro, tengamos ganas de verlas, comentaba yo, que había muchas cosas bellas que observar, y un amigo  me dijo, acertada e inteligentemente:
 "Pero hay que saber y querer ver la belleza de las cosas y de las personas"... 

Si no somos empáticos y nos ponemos en los ojos  de los demás nunca seremos capaces de entender porque, los otros, procesan lo que ven de manera diferente.

Todo consiste en tomar consciencia de que nada es mejor ni peor, toda percepción es cierta vista desde el punto de mira del observador, todo depende de quien lo ve, con que connotaciones emocionales lo ve y en que momento de su vida lo ve, y para simplificar...de si está mirando con ganas de percibir...

Yo me emociono con una puesta de sol y tu puede que lo único que notes sea el frío del atardecer y aquel, que se ha terminado su día y el de más allá, que le queda mucha noche por recorrer...

Y yo vuelvo a pensar que es maravilloso compartir, y tu, tal vez, y solo tal vez, que que tonterías atraen a algunos, y aquel, que se siente a gusto disfrutando en soledad, y el de más allá,  que con el atardecer llega la marcha...

Y yo sentada en la arena solo percibo el contacto con la tierra, y tu, quizá, sientas que la humedad te cala hasta los huesos, y aquel, no se ha dado cuenta de donde está sentado, y el de más allá, que como no se ha puesto los pantalones viejos...

Y yo me quedo ensimismada con los colores del cielo, y tu con el barco que se ve en la lejanía y aquel, con el olor a mar bravío, y el de más allá, con el brillo de las luces de la orilla...

Y yo mirándote a los ojos, y tu mirándome los labios, y aquel mirándose sus manos y el de más allá mirando a los cuerpos...

Y yo pienso que lo mas bonito de ese momento es tenerte a mi lado, y tu que soy yo, y aquel que es el sol y el de más allá que es él.... 

Y yo crezco con tu interpretación, y me enriquezco con la de aquél y disiento aprendiendo con la del de más allá....

Aceptar, compartir y aprender, contemplando, teniendo en cuenta las distintas ópticas, es un lujo que nos conduce a ser seres más completos y que, abriendo la mente y el punto de mira, está a nuestro alcance, sólo hay que querer ponerse...los ojos de ver!







3 comentarios:

  1. UAUUUUU menuda reflexión Yola !!!!!
    Por eso es tan importante decir lo que uno piensa y siente, tal vez de esa manera encontraremos a ese alma gemela que perciba las cosas como nosotros, o que tenga el animo de aprender a hacerlo, o, y porqué no, que nos enseñe a apreciarlas desde otro punto de vista si eso nos ayuda a sumar.
    bssss laura

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  2. Precioso Yola , ojos para ver

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Cualquier comentario me ayudará a crecer. Gracias!