Lo grandioso de las palabras es que van hilando pensamienos, ideas, sueños, van sutilmente conformando nuestra historia. Esto son, simplemente, eso...apuntes...
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lunes, 2 de mayo de 2016
Paseando...
No hay mejor amigo que uno mismo...
Paseando me he dado cuenta de que nunca estoy sola, siempre voy con la mejor compañera, se llama Yola, Yolanda!, Yolandita....dependiendo de lo que me diga, y de cómo me tome lo que me dice....
lunes, 27 de abril de 2015
Sobrevolándome
La esencia de quienes compartieron viaje siempre continua en nosotros sobrevolándonos.
Te siento ahí, sobrevolándome, con un aleteo protector, silencioso pero presente.
Yo permanezco anclada a esta tierra, contenta de seguir disfrutando, y de continuar notándote, consciente de que aunque no pueda verte, ni abrazarte, tu fuerza está en mi.
Hemos dejado de ser concepto terrenal, (padre e hija), para ser una fusión de energías, que no pide, que no necesita, que no exige, que no juzga, que simplemente permanece, y me recuerda, de mil maneras distintas, que estamos en esta vida para ser felices, rechazando todo aquello que perturbe nuestra paz.
Hoy no entenderías casi nada de lo que está pasando, a veces pienso que te fuiste en el momento justo, cuando las lágrimas por los que más amabas eran sutiles...
Sé que aunque no comprendieras, tus palabras seguirían siendo las mismas, sé que me dirías que no importa lo que suceda a mi alrededor, ni las realidades que descubra, lo que de verdad debe marcarme es la sinceridad con la que yo he sentido y he vivido ese sentimiento en cada momento.
En ocasiones me sorprende la frialdad con la que enfrento sucesos, pero no es frialdad es aceptación, he dejado de lado la ira, y saberte en mi me ayuda a decidirme a respetar aunque no comprenda absolutamente nada.
Que más da si mi entrega ha sido a a una situación real o imaginaria, mientras haya creído en ello, me haya dado al máximo y de corazón, las cuentas, que las ajusto yo conmigo misma, darán siempre un saldo positivo.
Las decepciones se producen por que esperas de quien no es...
Se endurece el corazón, pero te percibo diciéndome que no tiene que restarme un ápice de confianza, ni de amor, y me abro a la vida a recibir y seguir dando.
Te escucho, susurrarme al oído, Yola, se tu, se niña, hija, hermana, amiga, madre, se esa mujer que tiene un poquito de todo, que sabe sobreponerse y entregarse, y yo, sonriendo, casi no acierto a decirte, bajando la mirada, que lo intento, lo intento pero no siempre lo consigo.
Agradezco que me sobrevueles, iluminando el camino y recordándome lo que de verdad importa, amar siendo leal a uno mismo y a los demás, aceptando y respetando lo que, y a quién, la vida pone en tu camino.
Hemos dejado de ser concepto terrenal, (padre e hija), para ser una fusión de energías, que no pide, que no necesita, que no exige, que no juzga, que simplemente permanece, y me recuerda, de mil maneras distintas, que estamos en esta vida para ser felices, rechazando todo aquello que perturbe nuestra paz.
Hoy no entenderías casi nada de lo que está pasando, a veces pienso que te fuiste en el momento justo, cuando las lágrimas por los que más amabas eran sutiles...
Sé que aunque no comprendieras, tus palabras seguirían siendo las mismas, sé que me dirías que no importa lo que suceda a mi alrededor, ni las realidades que descubra, lo que de verdad debe marcarme es la sinceridad con la que yo he sentido y he vivido ese sentimiento en cada momento.
En ocasiones me sorprende la frialdad con la que enfrento sucesos, pero no es frialdad es aceptación, he dejado de lado la ira, y saberte en mi me ayuda a decidirme a respetar aunque no comprenda absolutamente nada.
Que más da si mi entrega ha sido a a una situación real o imaginaria, mientras haya creído en ello, me haya dado al máximo y de corazón, las cuentas, que las ajusto yo conmigo misma, darán siempre un saldo positivo.
Las decepciones se producen por que esperas de quien no es...
Se endurece el corazón, pero te percibo diciéndome que no tiene que restarme un ápice de confianza, ni de amor, y me abro a la vida a recibir y seguir dando.
Te escucho, susurrarme al oído, Yola, se tu, se niña, hija, hermana, amiga, madre, se esa mujer que tiene un poquito de todo, que sabe sobreponerse y entregarse, y yo, sonriendo, casi no acierto a decirte, bajando la mirada, que lo intento, lo intento pero no siempre lo consigo.
Agradezco que me sobrevueles, iluminando el camino y recordándome lo que de verdad importa, amar siendo leal a uno mismo y a los demás, aceptando y respetando lo que, y a quién, la vida pone en tu camino.
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martes, 3 de marzo de 2015
"Inseguridades que atenazan"
El miedo nos asalta, a todos, cuando vamos a emprender algo, inseguridad ante nuestra capacidad y temor a decepcionar... es nuestra decisión de seguir adelante la que nos da la fuerza para superar.
Estos días pasados, he estado compartiendo sonrisas y vivencias con mis sobrinas y han sido las conversaciones con ellas, su pasión y su incertidumbre, las que me han hecho recordar los comienzos...
Es normal que los jóvenes tengan miedo a lo que les depara el futuro, como no lo van a tener, si yo, que he vivido el doble que ellos, lo siento también cada vez que me aventuro en algo.
Es una inseguridad propia de la desconfianza hacia uno mismo, pero que es necesario superar para avanzar y desarrollarnos.
Es una inseguridad propia de la desconfianza hacia uno mismo, pero que es necesario superar para avanzar y desarrollarnos.
Si de algo sirve mi experiencia, puedo decir, que el miedo es una bendición, te brínda la oportunidad de vencerlo y de sentirte orgulloso por hacerlo, te reafirma en tu capacidad para realizar, te recuerda que si te esfuerzas lo consigues.
Te hace llorar?... pues también, a veces, y temblar, y dudar, pero si somos conscientes de que no pasa nada por tener miedo, de que nadie es un ser más débil, menos preparado, o más pequeño por padecerlo, de que sólo aquel que es consciente tiene la capacidad de sufrirlo, de que es el camino para seguir avanzando, para no quedarte estancado, pues lo veremos como una etapa de formación, o una sensación más de nuestro devenir cotidiano.
Hay dos alternativas, correr en pos de los sueños, saliendo de la zona de confort, aventurándonos a emprender caminos desconocidos, o como dice un amigo, permanecer viviendo, para mi es sobreviviendo, de los recuerdos embellecidos, posiblemente, por una memoria selectiva que rescata aquello que endulza y disfraza lo pasado, en cualquier caso irrecuperables, eso, si ya llevas camino recorrido, o de los sueños atrapados en la mente y condenados a ser irrealizables, por esa inseguridad y ese miedo a lo desconocido, que atenazan si estás en la juventud.
Hay dos alternativas, correr en pos de los sueños, saliendo de la zona de confort, aventurándonos a emprender caminos desconocidos, o como dice un amigo, permanecer viviendo, para mi es sobreviviendo, de los recuerdos embellecidos, posiblemente, por una memoria selectiva que rescata aquello que endulza y disfraza lo pasado, en cualquier caso irrecuperables, eso, si ya llevas camino recorrido, o de los sueños atrapados en la mente y condenados a ser irrealizables, por esa inseguridad y ese miedo a lo desconocido, que atenazan si estás en la juventud.
Cuantas veces en nuestras familias parece que el estar asustado está vetado, cuantas veces no se permite flaquear, se exigen resultados sin reparar en lo que cuesta conseguirlos, cuantas veces se corta a todos por el mismo rasero sin percatarse de que unos son mas hábiles, otros tienen mas memoria, o menos capacidad de concentración, o más miedos, o más pájaros en la cabeza...
En cuantas ocasiones, se compara, se presiona, en función de lo que harían ellos o lo que les hubiera gustado que se hiciéra, todo para sentirse orgullosos con lo alcanzado, para, una vez más, cumplir expectativas, cuando orgullosos ya se debería de estar por el mero hecho de intentarlo.
Cuantos exigen pero no apoyan...
Cuantos dirigen pero no acompañan...
Nuestra responsabilidad como padres, o así lo considero yo, es estimular a nuestros hijos para llegar a alcanzar esa formación que les va a abrir las puertas del futuro, es orientarles, animarles, es hacer de ellos personas seguras, porque ya solo el esfuerzo realizado les capacita para desempeñar con éxito cualquier trabajo que se propongan.
Nuestra misión es enseñarles a creer en ellos, creyendo nosotros en primer lugar.
Nuestra misión es escucharles cuando nos hablan de sus miedos, de sus dudas, precisamente porque ya hemos pasado por ello, porque no somos mejores que ellos, somos mas maduros, mas resabiados.
Nuestra misión es ser humildes y reconocer que muchas veces seguimos sintiendo ese miedo, un temor que vencemos con decisión, pero que es humano sentir y que no tiene que ver con fortaleza o sabiduría.
Hoy he estado pensando que todo lo que va transcurriendo en nuestra vida es tremendamente interesante, todo desde los inicios, un gran tesoro que vamos engrosando año tras año, y he llegado a la conclusión de que que si tomáramos esa palabra, "interesante", como característica de la persona, como bagaje de viviencias, retos superados, metas alcanzadas, sueños perdidos, lágrimas derramadas, decepciones, alegrías, momentos felices, desde mi punto de vista siempre, podríamos decir que nacemos con la i minúscula y vamos incrementando letras, y terminamos la vida con la palabra completa en mayúsculas!!!
Para llegar a ser "INTERESANTE" la edad suma no resta.
La vida, nuestras inseguridades y nuestros logros, van dotando a la persona de interés, de riqueza propia e individual.
Liberarnos de esos miedos que nos atenazan y nos impiden volar, es dar un soplo de aliento a nuestra felicidad!
La vida, nuestras inseguridades y nuestros logros, van dotando a la persona de interés, de riqueza propia e individual.
Liberarnos de esos miedos que nos atenazan y nos impiden volar, es dar un soplo de aliento a nuestra felicidad!
martes, 25 de noviembre de 2014
Si callas, te dañas y nos dañas...
Esta reflexión es para ti mujer que has decidido sufrir en silencio.
Estas palabras son en nombre de las personas que te rodean, tu madre, tu padre, tus herman@s, tus amig@s, tus compañer@s, de todas esas personas que en tu entorno, te quieren.
Tu has decidido, primero por amor, después porque te sientes culpable, porque has perdido la autoestima, por que te sientes un ser insignificante que no merece ser feliz, porque él cuida de ti, a su manera, eso si, pero se preocupa por ti y cuando está en "sus cabales", te adula, te mima, y tu vuelves a confiar en él, sin darte cuenta de que todo ello es para después poder asestarte un golpe, físico o psíquico, cada vez mas fuerte mas humillante, un acoso que te hace sentir pequeña e incapaz de cambiar, llevada por el miedo, por la incertidumbre, por tus hijos si los tienes, por la incomprensión...
has decidido seguir ahí en esa cueva sin salida...
si eres joven, a veces casi una niña, privándote de disfrutar los momentos de la vida propios de tu edad, dañándote aún cuando a penas te des cuenta y te consideres afortunada por tener un hombre, "de verdad", a tu lado...
Y si ya eres adulta estás dañándote y dañando a tus hijos porque les estas enseñando una manera de vivir que no es la que debiera de ser, se merecen una vida de niñ@s, sin temores, tus hijos pierden la perspectiva , no quieren que su mundo se derrumbe pero tu tienes que hacerles ver que así...no tienen mundo...
has decidido seguir ahí en esa cueva sin salida...
si eres joven, a veces casi una niña, privándote de disfrutar los momentos de la vida propios de tu edad, dañándote aún cuando a penas te des cuenta y te consideres afortunada por tener un hombre, "de verdad", a tu lado...
Y si ya eres adulta estás dañándote y dañando a tus hijos porque les estas enseñando una manera de vivir que no es la que debiera de ser, se merecen una vida de niñ@s, sin temores, tus hijos pierden la perspectiva , no quieren que su mundo se derrumbe pero tu tienes que hacerles ver que así...no tienen mundo...
Y cuando decidas, después de un largo calvario, salir de ahí, quiero que sepas todo lo que sentirán las personas que te rodean, porque sus reproches a si mismas van a ser interminables: ¿ Como no me he dado cuenta? Que mal herma@, amig@, padre, madre, compañer@,soy, que he sido incapaz de percatarme de lo que estaba sucediendo... Como ha sufrido y yo sin enterarme...
Un rosario de cuestiones que les atormentarán y que aunque tu digas que no se preocupen, que era tu problema, son muy difíciles de superar, espinitas q se quedan clavadas en el corazón...,
Un eterno: si yo hubiera...
Un eterno: si yo hubiera...
Por eso amiga, mándanos señales, que puedan indicarnos como lo estás viviendo, que nos posibiliten tenderte la mano para salir de ese infierno, para que te sientas escuchada, acompañada, apoyada y sobre todo esperanzada. Si puedes salir!
Tu tienes un largo camino para recomponerte y para que tus hijos aprecien y disfruten la vida como es, así que no lo pienses más, cuanto antes tomes la decisión va a ser mucho mejor, no calles, quiérete y adelante.
domingo, 23 de noviembre de 2014
Sin mi status no soy nadie....
Vivimos en un mundo de locos!!!
Como denominar sino la postura que adoptamos ante la vida.
Somos capaces de sacrificar hasta nuestra propia felicidad por mantener una posición social, un status...
Estamos inmersos en un estado de nerviosismo y agitación permanentes, continuamente oímos hablar a nuestros compañeros, amigos, familiares, e incluso a nuestro "pepito grillo", del stress al que estamos sometidos, nos estresa la economía, porque ya no podemos adquirir tal o cual cosa, porque nuestras vacaciones se han reducido y tenemos que simular ante los demás que todo va bien, como si el que uno tuviera un revés fuera algo denigrante, como si se hubiera cometido un delito...
Que curioso, los condenados por delitos de estafa, apropiación indebida, malversación de fondos, enriquecimiento por información privilegiada, fraude, blanqueo de capitales, van todos muy dignos, con la cabeza muy alta y nosotros, que somos víctimas de toda esa trama, nos escondemos avergonzados, cuando nuestro único delito es haber sido fieles a un trabajo, una empresa, una idea... que no ha resultado como esperábamos, y nos ocultamos, porque, todo eso, pensamos que modifica nuestra posición en la sociedad; nos sentimos mal, muy mal, pero somos incapaces de cambiar...
La cuestión es si nuestra incapacidad de cambio es debida a lo que nos rodea o a nuestros miedos... miedo a perder el hueco en la sociedad, miedo a tener menos reconocimiento, miedo a la exclusión, miedo a dejar de "estar", miedo a dejar de "tener", miedo a no ser querid@, miedo a la soledad...
Pero no nos damos cuenta de que en esa renuncia por miedo, va implícita, también, una renuncia a "ser".
Hemos depositado nuestra confianza en otras personas, en aquellos que tomamos en consideración , por valores, muchas veces, vanales y hemos dejado de confiar en la vida y en nosotr@s mism@s, admiramos a los demás y no nos admiramos a nosotr@s que somos nuestra mejor y mayor construcción, que incongruencia...intentamos ser reconocidos por la sociedad y sin embargo dejamos de ser honestos con nuestro propio yo.
Necesitamos crearnos un argumentario de peso para responder cuando la sociedad nos pregunta:
Y tu, ¿quién eres?, ¿que tienes?, ¿a quién conoces?...
y nosotr@s nos quedamos con cara de poker, de nuevo estresados, bajando la vista mientras pensamos que respuesta es la que espera oír nuestro interlocutor, que contestación es la adecuada para mantener nuestro status, cuando en realidad la respuesta es bien sencilla:
Pues... soy, me tengo y conozco a mi mism@!!!, ¿alguién da más?...
martes, 11 de noviembre de 2014
De "maestro"... a aprendiz...
Es realmente cuando uno empieza a profundizar en aquello que le apasiona cuando se da cuenta de lo mucho que le queda por aprender.
Parece increíble, con cuanta gente nos encontramos a nuestro paso que, no es que vaya pisando fuerte, que eso está muy bien en cuanto a seguridad por lo que uno es y hace, sino que son auténticas apisonadoras, su paso no es firme si no quedan por encima del de al lado; ese tipo de gente, además, no escuchar nunca, consideran cambiar una ofensa, ¿como van a modificar algo, si ya lo saben todo?...
Pongamos el ejemplo del protocolo, como en todas las profesiones, hay expertos, y lo digo así porque son personas que llevan muchos años en la profesión, que la aman, que se han encargado de resolver grandes puzzles; pues bien, a algunos de ellos, esos años de experiencia les llevan a ser incapaces de reconocer que algo se les ha escapado, o que se podía haber resuelto de manera más eficaz...
esos años de maestría les impiden reconocer un error...
Y yo, hasta eso lo entiendo...lo que ya no puedo entender es como no intentan enmendarlo, para la vez siguiente, pues no, se empecinan en lo suyo y vuelven a no tomar en cuenta las observaciones. Ahora que lo pienso...tal vez sea para darnos de que haablar al resto...
La prepotencia, conduce a fijar la vista en lo "gordo" menospreciando lo "menudo", favorece, a veces, que los pequeños detalles se escapen, pequeños detalles que son importantes en la puesta en escena, pequeños detalles que marcan la diferencia y redondean un acto, un acuerdo, una propuesta, un proyecto, un discurso.
Aquel que se cree maestro, que considera que lo sabe todo, deja inmediátamente de serlo, porque se queda obsoleto y anclado en su saber.
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