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viernes, 8 de abril de 2016

Siempre vigilantes de esos niños...ya grandes


No importa la edad que tengan, los hijos, para cada padre, nunca dejan de ser niños...

Estaba el otro día paseando y me fijé, reconozco que con envidia,  en unos niños que jugaban alegremente, mientras sus padres, a una prudente distancia, les observaban con atención, vigilando sus movimientos, pendientes de que nada pudiera dañarles.

No pude evitar pensar que poco cambia esa circunstancia a través de los años, aunque si bien  es cierto que cuando nuestros hijos son pequeños nosotros actuamos y controlamos (salvo cosas de fuerza mayor), pero cuando crecen eso escapa de nuestras manos.
He de reconocer que a pesar de que mis hijos son ya dos hombres, continuo vigilante, y sigo, ilusamente, como cuando eran pequeños, intentando que nada les cause dolor.
El mero hecho de pensar, aún cuando sólo sean eso pensamientos, que algo pueda perturbarles ya me afecta, a mi, casi más que a ellos...(será que tengo menos fuerzas, o que miro más allá de lo aparente...)

Y es que si difícil es ponerse en el papel de los demás, en el de nuestros hijos resulta casi imposible.
Presuponemos, nos adelantamos, nos alteramos por cosas que para nosotros serían decisivas, y sin embargo para ellos, que lo  viven desde otra perspectiva, la de la juventud, otra época, distinta generación, son irrelevantes.
Cuantas veces se da la circunstancia de que estamos nosotros preocupados por cosas que para ellos carecen de importancia, o de que  ellos pretendan protegernos de ese malestar, tratando de hacernos ver que todo marcha bien... y nosotros escudriñando la mirada, los mensajes, los gestos... que difícil es "engañar" a un padre, hay un sexto sentido que te dice que algo pasa, y ese, aunque tu también disimules, suele estar en lo cierto.

Todos hemos sido hijos, todos hemos vividos situaciones, aunque acordes con los tiempos, parecidas a las que les suceden a los chicos de hoy, y las hemos afrontado con valentía, relativizándolas y siendo conscientes de las posibles alternativas, sin dramatismos, incluso solemos quitar importancia a lo que afecta a los vástagos de los demás, buscando soluciones positivas, mirando la situación más friamente, con más objetividad, pero, cuando se trata de los nuestros...

Que cierto el refrán " consejos doy que para mi no tengo"... Ay, cuando se trata de los nuestros, un pequeño problema, que altere su armonía, ya desequilibra la nuestra...
Y es que no nos damos cuenta, de que nuestros hijos, como los de los demás, dejan de ser niños para ser adultos, y adultos responsables de sus vidas, olvidamos que ya no podemos solucionar sus inquietudes, ni tomar decisiones por ellos, ni curarles sus heridas con un "cura sana", ni hacer que cesen sus lágrimas con un beso...

Y es que todos queremos que sean felices, pero esa felicidad no podemos encontrarla por ellos, hay un interruptor en nuestro interior que nos permite con un simple click cambiar a modo "predisposición para la felicidad", pero cada uno tiene que activar el suyo, y encontrar ese recobeco en el que está escondido, tarea costosa...y, por mucho que nos cueste a los padres, individual...

Ya no podemos evitarles los avatares de su camino, nuestra misión es enseñarles lo que a nosotros, a cada padre, y lo digo usando el neutro que me permite nuestra lengua, la suya, nos parece la mejor manera de enfrentarlos y afrontarlos, para orientarles, no queriendo que lo resuelvan como nosotros lo haríamos, sino aceptando que ellos adoptarán la suya propia y que nosotros estaremos a su lado, no para recriminar, sino para acompañar.

Todo padre,  lo hace lo mejor que sabe, y puede, si, también  lo mejor que quiere, pero esa idea de "no querer" me resulta dolorosa, y voy a dejar de lado a aquellos que no se hacen cargo de sus hijos, no merecen, a mi modo de entender, el calificativo de padres o madres, con progenitores ya tienen suficiente.

Los hijos, para cada cual los suyos,  nunca dejarán de ser niños, pequeños  o grandes, nunca cesarán nuestras ganas de arroparlos, consolarlos, protegerlos, aunque muchas veces ellos no lo entiendan, y les resultemos cansinos ...
Y a pesar de que llega un momento en el que nos parezca, que no nos necesitan , no es cierto, el simple hecho de que sepan que estamos ahí, queriéndolos, sonriendo y preocupándonos sin que se note,  ya es importante, no están solos y lo saben.

Dicen que el amor entre padres e hijos es decreciente, pero yo no estoy de acuerdo, no es que se quiera más o menos, es que se quiere diferente, cuando eres hijo quieres como hijo y cuando eres padre como padre.

El amor, se respira, se inhala y se exhala, se transmite, se palpa, se siente,  no se mide por cantidad de tiempo se mide por calidad del mismo, siembra que algo queda decían nuestros abuelos, y así es, si sembramos amor, que engloba todo ese cariño, atención, y preocupación, nuestros hijos lo cosecharán y sembrarán en su momento.

Y es que ese milagro que hemos hecho realidad, por mucho que madure nunca dejará de ser, para nosotros, padre y madre, un fruto tierno...

Aún escucho sus carcajadas de pequeños, y me emocionan sus risas de adultos, ya que me gustaría haberles transmitido que esa alegría, pese a los sinsabores, no hay que perderla nunca. 

Y nosotros padres, siempre, aunque sea de corazón y pensamiento, e incluso de alma, permaneceremos vigilantes de esos niños...ya grandes.


martes, 3 de marzo de 2015

"Inseguridades que atenazan"

El miedo nos asalta, a todos, cuando vamos a emprender algo, inseguridad ante nuestra capacidad y temor a decepcionar... es nuestra decisión de seguir adelante la que nos da la fuerza para superar.

Estos días pasados, he estado compartiendo sonrisas y vivencias con mis sobrinas y han sido las conversaciones con ellas, su pasión y su incertidumbre, las que me han hecho recordar los comienzos...

Es normal que los jóvenes tengan miedo a lo que les depara el futuro, como no lo van a tener, si yo, que he vivido el doble que ellos, lo siento también cada vez que me aventuro en algo. 
Es una inseguridad propia de la desconfianza hacia uno mismo, pero que es necesario superar para avanzar y desarrollarnos.
Si de algo sirve mi experiencia, puedo decir, que el miedo es una bendición, te brínda la oportunidad de vencerlo y de sentirte orgulloso por hacerlo, te reafirma en tu capacidad para realizar, te recuerda que si te esfuerzas lo consigues.
Te hace llorar?... pues también, a veces, y temblar, y dudar, pero si somos conscientes de que no pasa nada por tener miedo, de que nadie es un ser más débil, menos preparado, o más pequeño por padecerlo, de que sólo aquel que es consciente tiene la capacidad de sufrirlo, de que es el camino para seguir avanzando, para no quedarte estancado, pues lo veremos como una etapa de formación, o una sensación más de nuestro devenir cotidiano.

Hay dos alternativas, correr en pos de los sueños, saliendo de la zona de confort, aventurándonos a emprender caminos desconocidos, o como dice un amigo, permanecer viviendo, para mi es sobreviviendo, de los recuerdos embellecidos, posiblemente, por una memoria selectiva que rescata aquello que endulza y disfraza lo pasado, en cualquier caso irrecuperables, eso, si ya llevas camino recorrido, o de los sueños atrapados en la mente y condenados a ser irrealizables, por esa inseguridad y ese miedo a lo desconocido, que atenazan si estás en la juventud.

Cuantas veces en nuestras familias parece que el estar asustado está vetado, cuantas veces no se permite flaquear, se exigen resultados sin reparar en lo que cuesta conseguirlos, cuantas veces se corta a todos por el mismo rasero sin percatarse de que unos son mas hábiles, otros tienen mas memoria, o menos capacidad de concentración, o más miedos, o más pájaros en la cabeza... 
En cuantas ocasiones, se compara, se presiona, en función de lo que harían ellos o lo que les hubiera gustado que se hiciéra, todo para sentirse orgullosos con lo alcanzado, para, una vez más, cumplir expectativas, cuando orgullosos ya se debería de estar por el mero hecho de intentarlo.

Cuantos exigen pero no apoyan...
Cuantos dirigen pero no acompañan...
 
Nuestra responsabilidad como padres, o así lo considero yo, es estimular a nuestros hijos para llegar a alcanzar esa formación que les va a abrir las puertas del futuro, es orientarles, animarles, es hacer de ellos personas seguras, porque ya solo el esfuerzo realizado les capacita para desempeñar con éxito cualquier trabajo que se propongan.
Nuestra misión es enseñarles a creer en ellos, creyendo nosotros en primer lugar. 
Nuestra misión es escucharles cuando nos hablan de sus miedos, de sus dudas, precisamente porque ya hemos pasado por ello, porque no somos mejores que ellos, somos mas maduros, mas resabiados.
Nuestra misión es ser humildes y reconocer que muchas veces seguimos sintiendo ese miedo, un temor que vencemos con decisión, pero que es humano sentir y que no tiene que ver con fortaleza o sabiduría.

Hoy he estado pensando que todo lo que va transcurriendo en nuestra vida es tremendamente interesante, todo desde los inicios, un gran tesoro que vamos engrosando año tras año,  y he llegado a la conclusión de que que si tomáramos esa palabra, "interesante", como característica de la persona, como bagaje de viviencias, retos superados, metas alcanzadas, sueños perdidos, lágrimas derramadas, decepciones, alegrías, momentos felices, desde mi punto de vista siempre, podríamos decir que nacemos con la i minúscula y vamos incrementando letras, y terminamos la vida con la palabra completa en mayúsculas!!! 
Para llegar a ser "INTERESANTE" la edad suma no resta.

La vida, nuestras inseguridades y nuestros logros, van dotando a la persona de interés, de riqueza propia e individual.

Liberarnos de esos miedos que nos atenazan y nos impiden volar, es dar un soplo de aliento a nuestra felicidad!  









sábado, 14 de febrero de 2015

Enamorada del AMOR ( con mayúsculas)

Somos AMOR sólo que muchas veces nos gusta disfrazarlo...

Día de San Valentín, día del amor por excelencia... Y hoy, precisamente hoy, como la canción...

Hoy quiero confesar...que estoy enamorada...

Seguro que hay muchos sorprendidos ante esta afirmación, pero, a poco que me conozcan, no deberían de estarlo tanto.., soy una eterna enamorada!!!
Lo único que no me gusta de este día es ese revestimiento comercial que lo adorna, pero también es verdad que el marketing está inventado para incentivar la compra y que seria de los comercios sin esos días especiales...
Si bien es cierto que cualquier día es bueno y casi mejor que este, en el que casi se ve uno en la obligación, para expresar lo que se siente...
Una pregunta que siempre me he formulado, ¿Por qué, cuando hablamos de estar enamorado tendemos a centrarnos en el amor de pareja?...¿es que está, solamente, reservado al tu a tu?...

¿Que es estar enamorado? Para mi es sentirme en comunión con alguien o algo; o sea, es respetarlo, amarlo con pasión, desear su bienestar, lamentar sus daños, compartir las "pequeñeces", disfrutar de su brillo, de su vivir, ser un todo sin perder la identidad individual... 

Es por eso que puedo afirmar que:

Yo me siento en AMOR...
Con lo que me rodea, con las flores de mi jardín que me sorprenden apareciendo cuando desean, libres, regalándome su belleza desde  q retoñan.
Con los pajarillos que se posan en los árboles para saludarme el nuevo día, 
Con el hermoso cielo que me ampara, unas veces mas azul, otras mas blanco, gris, o muy oscuro, como la vida misma, pero siempre, siempre,  luz, aunque la oculte detrás de sus nubes.
Con la tierra que piso, que se estremece y gime ante las agresiones pero que no deja de sentirse en comunión con aquellos que la dañan. 
Con el viento, que me acaricia, el fuego que me calienta, el agua que me purifica...

Me declaro enamorada...
De la amistad, verdadera, esa que admira, respeta, vibrando a cada paso que doy, aunque lo considere erróneo, que expresa en libertad, sin miedo, o, aun  a riesgo de ser excluida.
Del pensamiento, la cultura, las letras, pero de las que aportan, instruyen y abren vías de diálogo y crecimiento.
De la meditación que me da la oportunidad de vagar en la nada, en la vacuidad del todo, reencontrándome... 
De mis contradicciones, mis "locuras", en ocasiones tan cuerdas, de mis dudas, de mis pensamientos cambiantes, de mi apertura a la sorpresa, de mis torpezas cuando, siendo consciente, me ayudan a enmendar, de mi alegría, en ocasiones inducida por mi tremendo respeto y agradecimiento a la vida. 

Estoy en Amor con...
Mi familia, aunque tengamos disparidad de criterios, ¿quien no?, aunque nos sintamos a veces, unos con otros,  alejados, incomprendidos o mal interpretados,  forman parte de mi y los quiero.
Mis hijos, que van más allá, son una prolongación de mi misma, fruto de, mi amor, mis sonrisas, mis angustias , mis ilusiones, mis carencias, todo ello, lo positivo, mejorado con creces...
Mis amigos, mis conocidos, que me aportan, me acompañan, de los que aprendo y con los que comparto, en mayor o menor grado, vivencias.
Mis compañeras de piso, que me aguardan impacientes, me acompañan en las noches de soledad, me escuchan atentas y me dan todo lo mejor que pueden ofrecer a un ser humano, cariño, ladridos y muchos besos perrunos.

Vivo enamorada de...
Esos ojos que me miran, con una ternura infinita, en cualquier parte del mundo.
Las sonrisas que se esbozan aun en la mayor de las miserias.
Todos los que aceptan y agradecen lo que les toca en el camino.
Aquellos luchadores que mantienen la esperanza y la ilusión, por un devenir más humano y mas justo. 
Todas las personas que comparten, se implican, se entregan, que están tristes pero siguen adelante buscando un motivo para sonreír.
Los que piensan, como yo, que la vida, por muchos sinsabores que tenga merece la pena ser vivida.

Me declaro, profunda y rotundamente, enamorada...Del AMOR; 
y... ¿quien sabe? Quizá también de alguien, alguien por quien me gustaría, ser abrazada muy fuerte y mirada directamente a los ojos, y agarrada de la mano para contemplar las estrellas, pero, que exista o no..., eso ya es otra historia... 

El amor es un sentimiento unilateral...uno ama porque ama...el resto son "anécdotas" del devenir cotidiano...


jueves, 5 de febrero de 2015

"Con más de medio siglo..."

Mi vida es un cuadro al que ir añadiendo pinceladas, unas de colores cálido y otras muy fríos, brochazos que van cambiando y llenando de magia el lienzo de mi existencia...

Hoy, cuando cumplo 55 años me ha dado por mirar mi vida con retrospectiva...más de medio siglo...más de la mitad de mi camino...
Que afortunada soy!!! Que agradecida estoy!!!

La vida me ha regalado de todo, momentos brillantes y momentos oscuros... retazos de tiempo llenos de emociones, de sentimientos...
Momentos en los que he vibrado hasta ensordecer, momentos de una tremenda soledad, en la que he navegado para reconstruirme.

Personas a las que he amado y amo, otras a las que quiero, muchas a las que estimo, y algunas, a las que sin lamentar haber conocido, me producen una sensación triste...
Personas, todas, que han aportado a mi vida, y me han empujado a crecer.

Gente, con la que he soñado, reído, llorado, aprendido, que me han regalado sus vivencias, sus alegrías, sus tristezas, sus preocupaciones, su sinceridad, sus miedos.

Gente con la que he compartido, me he ilusionado y desilusionado, siendo consciente de que cada persona que llega a mi vida lo hace y lo ha hecho, por un motivo, seguramente porque algo tenía y tengo que aprender y quizás enseñar. 

Personas que me han ayudado a ser más humilde, que me han recordado que todos somos uno y grandes, que con sus silencios o sus palabras han colaborado a mi evolución y a que esta historia de vivir, sea, sino un camino fácil, si hermoso para recorrer, con sus recovecos y explanadas, sus luces y sus sombras.

Se me pone el vello de punta cada vez que miro a mis hijos, haber colaborado a su desarrollo es algo indescriptible, es tanta la satisfacción, el amor y la paz que siento, que casi me hace sonrojarme, por considerarme participe de tan grandes seres humanos.
Por eso devolverlos a la vida, para que vivan la suya, es un tremendo orgullo.

No me puedo quejar, he tenido y tengo mucho de algunas cosas y no tanto de otras, al fin y al cabo lo suficiente, pero hay algo que poseo a raudales y es  mucho amor;
Hay quien dice que no ha amado nunca...lo lamento, lamento que no sean capaces de ver que el simple hecho de disfrutar con, una mirada, una puesta de sol, el color  de una rosa, el balanceo del viento a las hojas de los árboles, el canto de un pájaro, el calor de una mano, la sonrisa de un niño, el brillo de la luna, los copos de nieve caer, el abrazo de un ser querido, una carcajada o una respiración profunda, eso es AMOR. 
Yo ciertamente, me considero afortunada, me siento parte de todo ello.

Cuantas cosas llenan la vida , cuantas aventuras y desventuras, cuantas historias, cuantas etapas, cuanta magia!!!

Me queda... ¿quien sabe?... Quizás otro medio siglo que recorrer, optimista que es una y una gran amante de la vida,  lo que es seguro es que será un camino sorprendente, años de añadir pinceladas a mi cuadro o capítulos a mi libro...

Espero y deseo seguir llorando y riendo y amando y no odiando y sobre todo espero seguir viviendo!!!

Gracias por, ser, ayer, hoy y mañana, parte de mi camino. Seguimos compartiendo!